Desire Me If You Can parte 7: 2

2


​Un silencio incómodo se instaló entre los dos. Dane miraba a Grayson como si este hubiera perdido el juicio, mientras que Grayson, por el contrario, lo observaba con el rostro radiante. Sus ojos brillaban de expectación, como un niño que espera un caramelo.


​A Dane se le nubló la vista de la pura indignación.


​¿En qué demonios está pensando este tipo...?


​—Tú, de verdad... Olvídalo.


​Intentó decir algo, pero desistió; sacudió la cabeza y se dio la vuelta para marcharse. No quería desperdiciar energías con alguien con quien no se podía razonar. En ese momento, tenía demasiados problemas inmediatos que resolver.


​Por supuesto, Grayson no se dio por vencido tan fácilmente.


​—Piénsalo bien.


​Grayson lo alcanzó en apenas un par de zancadas y continuó:


​—Solo serán tres meses. Si después de eso tus sentimientos no han cambiado, me retiraré sin rechistar. Incluso puedo dejar la estación de bomberos.


​Al ver que Dane se detenía, añadió como si hubiera estado esperando ese momento:


​—Desapareceré de tu vista para siempre.


​Dane observó el rostro de Grayson en silencio. Uno de sus hermanos era una estafadora y él mismo mentía a la menor oportunidad; ¿cómo podía confiar en él? Ante su mirada cargada de sospecha, Grayson volvió a lucir su sonrisa habitual para tentarlo.


​—¿No te parece una oferta tentadora? Puedes quitarme de en medio para siempre a cambio de solo tres meses de tu larga vida.


​¿Y qué sabrás tú de cuánto me queda de vida? Pensó Dane, aunque era cierto que la propuesta lo hizo dudar. No era la primera vez que recibía una oferta de este tipo. Siempre las había rechazado tajantemente y nunca había aceptado ninguna, pero...


​En ese preciso instante, por casualidad, su mirada se posó en Darling, que yacía en la parte trasera de la ambulancia. Al girar la cabeza, allí estaba Grayson. El Grayson Miller que seguía con el rostro cubierto de hollín y el pelo rubio quemado de forma lamentable.


​Tras soltar un profundo suspiro, Dane finalmente habló:


​—¿De verdad desaparecerás de mi vista?


​—Sí.


​—¿Y dejarás la estación?


​—Por supuesto.


​Grayson respondió al instante a cada pregunta de Dane. Aunque aún albergaba dudas, Dane sintió que no tenía muchas opciones. Además, ¿qué tenía que perder? El resultado final ya estaba decidido.


​—Si con eso te quedas satisfecho, está bien.

Finalmente, Dane tomó una decisión. Extendió su mano derecha hacia Grayson y añadió:


​—Serán solo tres meses. Ni un día más.


​Grayson estrechó la mano de Dane con el rostro iluminado. Dane pensaba en un apretón ligero y breve, pero Grayson tiró de su mano con fuerza. Pillado desprevenido, Dane fue arrastrado hacia él y quedó atrapado en su abrazo mientras Grayson susurraba:


​—Ahora eres mi pareja.


​—Oye...


​Sintiendo el aliento caliente cerca de su oído, Dane replicó:


​—No olvides que dijiste "tres meses de prueba".


​—Lo sé perfectamente.


​Grayson apretó el abrazo una vez más. Dane se sintió momentáneamente desconcertado por la fuerza con la que lo sujetaba casi dejándolo sin aire, pero por suerte Grayson lo soltó pronto. Mientras Dane retrocedía rápidamente como quien escapa, Grayson retomó la palabra de inmediato:


​—Entonces, ¿qué vas a hacer ahora? Como soy tu pareja, tengo que saberlo.


​Dane frunció el ceño ante la actitud de Grayson, que ya estaba cruzando la línea sin perder tiempo, pero era algo que él mismo había provocado. Se frotó la frente y respondió:


​—Primero tengo que llevar a Darling al hospital. Después tendré que buscar un lugar donde quedarme...


​—Ven a mi casa.


​Grayson lanzó la propuesta antes de que Dane terminara de hablar. Cuando Dane dejó de frotarse la frente y lo miró de reojo, Grayson prosiguió:


​—Si te quedas en mi casa, no gastarás ni un centavo. Además, es muy cómoda. Tengo nueve habitaciones, así que puedes usar la que quieras. Al terminar el trabajo, puedes usar el spa para relajarte, y al atardecer puedes beber algo en el balcón de tu cuarto mientras ves la puesta de sol. Hay una bodega en el sótano, y si el agua de la piscina exterior te parece fría, podemos calentar la de la piscina interior...


​Enumeró las ventajas con una fluidez pasmosa, como si estuviera ensayado. Ni un agente inmobiliario habría sido tan prolijo. Dane lo escuchaba con el rostro ausente, como si su alma hubiera abandonado su cuerpo. Grayson notó de inmediato que Dane estaba ignorando sus palabras y cambió de táctica.


​—A Darling también le gustará mi casa. Hay una habitación donde entra muy bien el sol. A Darling le encanta subirse al árbol rascador para tomar el sol, ¿verdad?


​Tal como esperaba, la mirada de Dane recuperó el enfoque. Cada vez que el nombre de Darling salía de la boca de Grayson, Dane se detenía por puro acto reflejo. Por supuesto, Grayson lo sabía bien. Había notado cómo los ojos de Dane vacilaban cada vez que mencionaba al gato. Fue un movimiento casi imperceptible, pero Grayson no lo pasó por alto, ya que todos sus sentidos estaban concentrados en Dane.


​Por lo tanto, esto también era parte del cálculo de Grayson: sabía que mencionar a Darling haría dudar a Dane. Y acertó. Observando el rostro de Dane, que por primera vez consideraba la idea seriamente, Grayson esperó en silencio. Sabía que presionar a ciegas en un momento así sería contraproducente. Solo faltaba un poco más para convencerlo. Grayson solo tenía que esperar el momento oportuno.


​Darling.


​Dane se sumió en sus pensamientos con semblante serio. Le costaba creer que Grayson Miller realmente apreciara a su querida gata. Del mismo modo, le resultaba difícil aceptar que hubiera arriesgado su vida solo por ella. Sin embargo, también era cierto que, cuando este hombre mencionaba a Darling, le resultaba difícil negarse, por lo que se sentía atrapado en un dilema.


​No, aun así, eso es demasiado.


​—Está bien así.


Dijo Dane, reafirmando su postura.


​—Yo me encargaré de buscar alojamiento, no hace falta que te preocupes. Agradezco el ofrecimiento, pero paso.


​Sus últimas palabras fueron una cortesía puramente formal, pero para Dane, representaban el máximo esfuerzo de educación que podía mostrar, ya que estaba haciendo lo imposible por no demostrar cuánto empezaba a cansarle toda la situación. Grayson, notando su verdadera intención, señaló de inmediato el problema práctico:

—¿Pero no tienes dónde ir ahora mismo? Al menos hasta que decidas dónde quedarte, podrías estar en mi casa...


​—¡¿De qué hablas, idiota?! ¡Hay moteles por todas partes!


​Finalmente, Dane explotó con brusquedad. Haber aceptado salir con él tres meses a prueba no significaba que Grayson pudiera controlar sus actos. Dane era alguien que amaba la libertad por encima de todo y no tenía la menor intención de ceder tanto ante alguien que, al fin y al cabo, no era su pareja real, sino solo alguien con quien estaba saldando una deuda.


​—La reconstrucción de tu casa tardará años. ¿Piensas vivir en moteles todo ese tiempo?

Grayson intentó persuadirlo como si lo que decía Dane no tuviera sentido, pero Dane no cedió.


​—Lo nuestro solo dura tres meses, así que daría igual, ¿no?


​Ante esas palabras, Grayson se quedó mudo. Mostró una expresión de ligera sorpresa que pronto se transformó en una sonrisa.


​—Vaya, me has pillado el punto débil.


​Este tipo lo sabía perfectamente.


​Dane frunció el ceño visiblemente. Era un hombre que aprovechaba cualquier descuido para buscar una grieta. Intentar colar una propuesta tan absurda fingiendo naturalidad, aprovechándose de que Dane estaba aturdido por el desastre que acababa de presenciar...


​Grayson captó de inmediato el rechazo de Dane. No es que no se le ocurrieran argumentos a corto plazo, como que ahorraría dinero durante esos tres meses o que quién sabe qué pasaría después. Sin embargo, Grayson guardó esos argumentos mediocres y añadió con naturalidad:


​—Si necesitas ayuda, dímelo, Dane. Siempre estaré esperando.

A pesar de que la facilidad con la que se retiró le generó sospechas, Dane fue a recoger a su gato. Justo cuando levantaba a Darling con cuidado para estrecharlo contra su pecho, Grayson habló repentinamente a sus espaldas:


​—A partir de mañana, nos veremos como pareja, Dane.


​Dane se detuvo en seco y miró hacia atrás. Grayson le dedicó una sonrisa radiante mientras agitaba un brazo a modo de saludo, y luego se dio la vuelta para correr hacia los demás compañeros que estaban recogiendo el equipo. Dane se quedó allí de pie durante un buen rato, invadido por un mal presentimiento.



Raw: Joicy Graciely.

Traducción: Ruth Meira.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Bang bang 10

Complejo de Rapunzel 1

Winterfield 9