Como seducir a un amigo cap

Capítulo único.


Kyu-yeong jugueteaba con el visor de realidad virtual. Había hecho una modificación y ya había hecho una prueba. Y se preguntaba sobre lo realista que sería.


«No lo sé.»


No se le ocurría una forma mejor que esa. Revisó los auriculares por última vez y miró el equipo que había preparado de antemano. De hecho, todo lo demás fue sólo un truco sin sentido. ¿No debería ser posible?


Kyu-yeong respiró hondo e hizo la llamada.


—¿Hola?


[—Si. Kyu-yeong. ¿Qué pasa?]


—Bueno, eh. ¿Qué estás haciendo ahora mismo? Tengo curiosidad...


Por un momento, su lengua se trabó. Tenía que hablar con la mayor calma posible. Estaba claro que la otra persona se daría cuenta de que era extraño. Kyu-yeong empezó a sudar frío mientras retorcía los dedos.


[—¿Yo? Estoy fuera del trabajo ahora. ¿Por qué? ¿Qué pasa?]


—No...no pasa nada...


Kyu-yeong, que tartamudeaba, negó con la cabeza.


—¡No! ¡Si pasa algo!


[—¿Qué? ¿Qué está sucediendo?]


Se escuchó una voz risueña.


—Oye, esto es serio.


Por supuesto, algo grave le iba a pasar a Ji-hwan, no a él. Kyu-yeong intentó nivelar su voz tanto como fuera posible. Se preguntó si Ji-hwan había notado el esfuerzo. El sonido de una risa reprimida se escuchó débilmente.


—¿Podemos vernos ahora?


[—¿Ahora? Mmm... Sí. Bueno. ¿A dónde debemos ir? El bar al que fui la última vez estaba bien.] 


—Vuelve a casa.


[—Sí. Lo entiendo. ¿Qué debería comprar?]


—Mucho alcohol...


Por alguna razón, parecía que Ji-hwan no estaría sobrio. Kyu-yeong se rió a carcajadas ante sus palabras. 


[—No soy bueno bebiendo. Creo que tardaré unos treinta minutos.]


—Está bien. Ven con cuidado.


Kyu-yeong colgó la llamada y se quedó allí sin comprender por un momento. Ahora sólo queda hacerlo real.


Rápidamente limpió la casa y se duchó nuevamente. Habiendo preparado esto y aquello, Kyu-yeong se quedó quieto frente a la puerta principal, muy nervioso, esperando a que llegara Ji-hwan.


Escucho el sonido de presionar la contraseña de la puerta. Un hombre corpulento se detuvo mientras abría la puerta.


—¿Qué? ¿Por qué estás parado en la entrada?


—¿Eh? Ah, no. Me preguntaba cuándo vendrías... Estaba a punto de mirar por un momento. Justo a tiempo, ¿verdad? Jaja...


—Estás extraño hoy.


Ver a Ji-hwan ladear la cabeza le hizo sudar frío. Éste dejó las cosas pesadas que había comprado. Se escuchó el traqueteo de las botellas. Había suficiente alcohol como para matar a alguien si lo bebiera todo.


—¿Quieres beber todo esto…?


—Dijiste que comprara mucho.


—Ah. Lo hice.


Kyu-yeong asintió y movió la cabeza. Sabía que estaba actuando como un estúpido. Pero no podía aclarar sus pensamientos. Sólo pensar en lo que iba a hacer lo había llevado al límite.


El agujero trasero, que había sido preparado y ablandado de antemano, se contrajo y se apretó. 


—Algo pasó. Estás serio. ¿Estás depresivo? ¿Feliz? ¿Molesto? 


Preguntó Ji-hwan mientras se acomodaba en su posición habitual.


—¿Eh? Uh... Bueno.


Kyu-yeong se reprendió mentalmente ya que debería haber pensado en una historia. Ni siquiera lo había pensado. Ji-hwan se rió a carcajadas cuando Kyu-yeong dio una respuesta estúpida.


—¿Lo has olvidado?


—Sí. Lo olvidé...


Luego, Kyu-yeong le dio un vaso, seleccionó el alcohol más fuerte y lo sirvió. Ji-hwan miró el vaso lleno como si estuviera un poco avergonzado y luego preguntó tímidamente.


—¿...Beber y morir?


—No mueras.


Ji-hwan era un bebedor muy fuerte. Kyu-yeong no tenía idea de cuánto tenía que hacerlo beber para emborracharlo. Cuando estaba de mal humor, se emborrachaba con una botella de soju. Y cuando se encontraba de buen humor podía beber sin parar. Esa noche le quedaba esperar a Kyu-yeong que la condición de Ji-hwan no fuera buena.


—Bebe mucho, Ji-hwan.


Kyu-yeong sonrió y sirvió otro trago en el vaso vacío.


—¿Por qué no estás bebiendo?


—¿Yo? Estoy bebiendo.


Kyu-yeong fingió beber apresuradamente y dejó el vaso. Ji-hwan, que había estado mirando fijamente la escena, se rio entre dientes y se llevó a la boca el aperitivo de hojaldre que le había servido Kyu-yeong.


Entre ellos eran amables y cordiales. Kyu-yeong se quedó quieto con la boca abierta mientras Ji-hwan se lamía los restos de hojaldre que quedaron en sus dedos. Ji-hwan volvió a vaciar su vaso sin decir nada.


Kyu-yeong volvió a servir la bebida.


«Por favor, emborráchate...»


Ahora quedaban unas 8 botellas vacías. Kyu-yeong había mezclado las bebidas deliberadamente. Y aun así Ji-hwan no daba signos de estar borracho. Además, no se le notaba en la cara cuando se emborrachaba.


—Pareces estar en buena forma hoy. No estás borracho.


—¿Eso parece?


Ji-hwan suspiró y apoyó la cabeza contra la pared.


—No estoy borracho.


—...


—Pero los borrachos dicen que no están borrachos. ¿Estás borracho por eso?


—¿...Estás borracho?


—Tal vez.


Después de que Kyu-yeong dio una respuesta ambigua, entrecerró los ojos y le dio unas palmadas a Ji-hwan en el hombro, que estaba apoyado contra la pared y parecía a punto de dormirse.


—Oye, oye. Despierta.


—¿Por qué?


Ji-hwan abrió los ojos. Y Kyu-yeong, que había estado mirando el rostro de Ji-hwan, frunció los labios.


«Maldita sea... ¿Por qué este bastardo tiene el mismo aspecto ya sea que esté borracho o no y por eso confunde a la gente?»


Bueno. No había duda de que, si una persona bebía tanto, definitivamente se emborracharía. Kyu-yeong, que se armó de valor, apretó los puños y habló con la mayor calma posible.


—Desarrollé...un programa de RV.


—¿RV?


—Uh... Lo que eso significa es realidad virtual...


—Sé lo que es la realidad virtual.


Ji-hwan se rió como si se estuviera divirtiendo. Kyu-yeong negó con la cabeza. Estaba tan nervioso que las palabras salían al alzar.


—Me sorprende saber que desarrollaste un programa de realidad virtual a pesar de que no es tu campo.


—Eso, es. Uh. Esta es la primera vez... Eh, lo he logrado. Yo, yo, no sé si funciona correctamente. Lo he probado. Creo que está bien. Eres el único que se me viene a la mente. Uh. Entonces, no estoy diciendo que tengas que hacerlo. Sólo es porque estás en casa ahora mismo...


Las palabras eran extrañas y el tono era aún más extraño. El sudor frío goteaba por las mejillas de Kyu-yeong mientras continuaba hablando. Y se dio cuenta de que mentir realmente no era para él.


—Está bien. Quieres que lo pruebe por ti.


—¡Uh, uh! ¡uh! ¡Eso es! Pruébalo.


—¿Dónde está?


Cuando Ji-hwan estuvo de acuerdo, la tensión se alivió un poco. El gran obstáculo ya había sido superado y ahora sólo quedaba ponerlo en práctica.


—¡Está en mi habitación!


Cuando Kyu Young se puso de pie, Ji-hwan se apoyó en su barbilla y lo miró fijamente. 


—¿No vienes?


—No puedo caminar porque estoy borracho.


Ji-hwan sonrió y tendió su mano. Kyu-yeong tragó saliva seca y lo levantó como si lo abrazara. Todo su cuerpo se sentía caliente bajo aquel peso. Las manos de Kyu-yeong temblaban mientras permanecía cerca.


Kyu-yeong, que sentó a Ji-hwan en una silla, sacó un visor de realidad virtual y se lo puso en la cabeza. 


—Mmm…


Se escuchó un sonido ligeramente dudoso.


—A través de ella, puedes ver lo que desarrolle... En un segundo, podrás sentirlo y tocarlo. Así funciona...habrá un estímulo eléctrico. El casco leerá los impulsos eléctricos procedentes de tu cerebro y enviará esa misma señal eléctrica a la…


—Sí, sí, está bien.


Kyu-yeong sentía que su cabeza estaba a punto de darle calambres por decir puras tonterías, sólo por querer sonar lo más realista posible. Aunque no sería imposible en lo absoluto. Ji-hwan no sabía que algo como esto no sería un éxito mediocre, así que Kyu-yeong trató de explicarlo adecuadamente, él agitó la mano y respondió casualmente.


—Entonces, ¿lo enciendo...?


Aunque no estaba conectado en absoluto. Kyu-yeong, agregó algunas almohadillas con cables conectados para que pareciera plausible.


—¿Pero de qué va a tratar?


Más tarde se dio cuenta de que no le había explicado la pregunta de Ji-hwan.


—¡Eso! Uh...tener sexo en realidad virtual...


—...


—Por qué, por qué... Es divertido. El sexo también estará en la era cibernética en el futuro. Además...


—Haa... Está bien, está bien. Probémoslo.


Ji-hwan dejó escapar un breve suspiro. Kyu-yeong se sonrojó y puso el programa. Era un decir que fuera un programa. En realidad, era un pequeño procesamiento de la pantalla para darle cierta artificialidad y reconocer el rostro de Kyu-yeong y cambiarlo por una persona diferente.


—Mmm…


Ji-hwan ladeó la cabeza.


—¿Qué?


—No. ¿Ya empezó? ¿Entonces qué hago?


—Tú...¿lo que quieras? Estaré fuera.


Kyu-yeong se alejó de la cámara que estaba frente al visor, dio pasos deliberadamente, abrió la puerta y la cerró de golpe.


—¿...Estás diciendo que puedo hacer lo que quiera?


Kyu-yeong escuchó a Ji-hwan murmurar. Y se preguntó porque su voz sonaba tan emocionada. Sólo por eso el pene de Kyu-yeong se estaba levantando.


Ji-hwan movió la cabeza de un lado a otro como si mirara alrededor de la habitación. Luego, se acercó y tocó la mejilla de Kyu-yeong. A pesar de haber tenido este nivel de contacto en otras ocasiones, todo el cuerpo de Kyu-yeong se calentó terriblemente.


Lentamente, la palma de la mano de Ji-hwan frotó la mejilla y lentamente acarició la nuca de Kyu-yeong. 


—Ah…


Kyu-yeong estaba intentando con todas sus fuerzas no emitir sonido. Ji-hwan se rio. Y lentamente comenzó a desnudar a Kyu-yeong. Su rostro se sonrojó incontrolablemente.


—Parece real.


Kyu-yeong pensó por un momento si debía responder las palabras murmuradas que parecía escuchar. Pensó en decir inteligencia artificial, pero mantuvo la boca cerrada porque pensó que sería obvio por su tono.


Los labios de Ji-hwan se curvaron en una sonrisa de oreja a oreja.


—...Esto da un poco de vértigo. No tengo un buen sentido de la distancia.


Kyu-yeong entrecerró los ojos. 


«¿Debería retocar la cámara más tarde? Si no quiero que me atrapen...»


Cuando Kyu-yeong se quitó los calzoncillos sintió que se iba a morir de vergüenza. Pero no creía que un programa sexual se avergonzaría, así que lo soportó y fingió estar tranquilo. Ji-hwan lo levantó ligeramente y lo dejó en medio de la cama. Luego bajó lentamente la cabeza.


—Ah.


Kyu-yeong se quedó perplejo por un momento. Ya que fue golpeado por el visor de realidad virtual mientras Ji-hwan se acercaba como si estuviera a punto de besarlo. La frente golpeada se puso roja.


—...Uy.


Ji-hwan sonrió y se tocó la frente. Tuvo que renunciar a besar. Así que de repente, abrió las piernas de Kyu-yeong y se interpuso entre ellas.


—...


Aunque Kyu-yeong había logrado lo que quería. Se sintió mortalmente avergonzado. Anteriormente había eyaculado una y otra vez con solo pensar en tener sexo con Ji-hwan. No entendía porque avergonzarse tanto cuando lo real estaba a la vuelta de la esquina. Los dedos de Ji-hwan apretaron su trasero.


—¿Esperaste por que realmente querías tener sexo?


Ji-hwan sonrió y preguntó. Kyu-yeong pensó que le estaba hablando al programa. En el momento en que ladeo la cabeza, se quedo perplejo. Un dedo se deslizó dentro.


—¡Ugh…!


Era sólo un dedo. Pero Kyu-yeong estaba tan emocionado que todo su cuerpo temblaba. Jadeó y se mordió su labio.


—Si es un programa de sexo...¿no deberías estar gimiendo?


Ji-hwan ladeó la cabeza. Ya comenzaba a sentir que el agujero estaba blando. Los dedos se convirtieron en dos, luego en tres. El gel del interior salió pegajoso.


—Hmm, ah…


Kyu Young gimió y abrió más las piernas. Era una pena que Ji-hwan todavía estuviera vestido. Sería bueno poder desnudarlo. Todo su cuerpo tembló ante la sensación de sus dedos deslizándose.


—...La próxima vez, cambia los auriculares por algo más plano.


Ji-hwan se rio y susurró, luego tocó el pecho de Kyu-yeong. Sus dedos húmedos y pegajosos apretaron y frotaron sus pezones. Pronto los duros pezones estaban tan sensibles que Kyu-yeong podía sentir cada una de las huellas de Ji-hwan.


—Aaah.


Kyu-yeong gimió y lo miró. En lugar de quitarse la ropa, Ji-hwan se desabrochó el cinturón y se sacó el pene. A Kyu-yeong se le hizo agua la boca ante el grueso pilar enfrente de él.


«De verdad...realmente lo vas a poner»


Hasta ahora Kyu-yeong había chupado el pene de Ji-hwan mientras estaba borracho, pero nunca antes se la había metido, por lo que su trasero se estremeció.


—Ah…


Los lánguidos gemidos sonaban sexys. La punta del pene había tocado la entrada del agujero, que estaba caliente y empapado. Kyu-yeong deseaba desesperadamente que le apuñalara profundamente de inmediato. Ji-hwan, lleno de modales inútiles, también era amable con los programas sexuales.


—Ahh...ah...


Un gran pene abrió lentamente su carne y entró. Despacio. Como si grabara claramente en qué forma se encontraba. Por el contrario, su cuerpo se calentó ante el lento movimiento de Ji-hwan excavando en su interior.


—Ah, si… Ahora. Uh...


Kyu-yeong estaba a punto de pronunciar su nombre tan despreocupadamente como cuando se masturbaba, pero se detuvo y cerró su boca. Un escalofrío recorrió su espalda.


El miembro de Jae Hwa era más grueso y grande de lo que esperaba. Kyu-yeong pensó que lo había dilatado lo suficiente, pero cuando el pene empezó a entrar, se puso rígido.


—Ugh...ah…


El agujero que envolvía el pene se contrajo. La sensación de estar lleno hasta el tope hizo que los dedos de los pies de Kyu-yeong se contrajeran. Quería abrazar a Ji-hwan, pero no se atrevía, así que se agarró con fuerza a las sábanas.


—Ahh, ah...


—Ji-hwan. ¿Existe alguna función para que me llames por mi nombre?


Ji-hwan amablemente le enseñó su nombre a Kyu-yeong y éste asintió lentamente.


—Ji-hwan...


Como si llamará su nombre por primera vez. Kyu-yeong lo pronunció con cuidado, esperando transmitir su entusiasmo. Su agujero volvió a apretarse. La emoción recorrió su cuerpo hasta el punto de que todo su cuerpo tembló cuando pensó que estaba mordiendo el miembro de Ji-hwan. El pene de Kyu-yeong ya estaba erguida y goteando un líquido transparente.


—Buen trabajo.


La comisura de la boca de Ji-hwan se elevó ligeramente. Le acarició la mejilla con la palma de la mano y le acarició los lóbulos de las orejas como si lo elogiara.


Los hombros de Kyu-yeong se estremecieron al oír el paso de unos dedos húmedos. Sintió que ya iba a eyacular ante el acto trivial de Ji-hwan. Ji-hwan se detuvo un momento y sujetó el muslo de Kyu-yeong con tanta fuerza que le dolió. Luego, empujó su pene hasta la mitad de un golpe.


—¡Oh, sí…


De repente, la sensación de ser penetrado bruscamente hizo que los ojos de Kyu-yeong se volvieran blancos. En ese momento en que jadeo y agarró las sábanas, su pene se contrajo 

y eyaculó por sí solo.


«Todo...está todo dentro»


Estaba teniendo sexo con Ji-hwan. Solo eso llenó su cuerpo de una sensación de satisfacción indescriptible. Incluso si seguía así, parecía que Kyu-yeong iba a eyacular de nuevo.


—...Es mejor de lo que pensaba.


Una sonrisa llena de satisfacción en su voz joven. Ji-hwan presionó su muslo hacia arriba. Las nalgas de Kyu-yeong se levantaron levemente y el semen que había eyaculado en su vientre fluyó por su pecho.


—¡Eh, ah...uh, sí...!


El pene que había salido durante mucho tiempo volvió al interior con un fuerte ruido sordo. Y los dedos de los pies de Kyu-yeong se crisparon. Se sintió como si todo su cuerpo estuviera siendo atravesado por Ji-hwan.


El pene salió una vez más lentamente y luego entró. Kyu-yeong empezó a coger velocidad poco a poco. Todo su cuerpo tembló al sentir el áspero roce contra la pared interior.


—Hick, uh...Ji-hwan…ah, ah….


Kyu-yeong jadeó y gritó el nombre de Ji-hwan. Cada vez que escuchaba su nombre Ji-hwan sintió que su pene se contraía y temblaba mientras la empujaba hacia adentro.


—Ah. Bien... Ah...uh, eh...


Kyu-yeong sintió un placer salvaje incomparable al que había sentido al masturbarse solo. Ji-hwan penetraba en profundidades que no se podían alcanzar con un dedo a la vez. Como si disfrutara de un agujero que se estremecía, salió lentamente.


Quizás sea porque Ji-hwan le puso demasiado gel. Se escuchó un chapoteo. E incluso los pantalones de Ji-hwan estaban todos húmedos.


—Aaah... Ji-hwan. Ah. Si. Sí...


—Llámame más.


Ji-hwan sonrió y acarició la mejilla de Kyu-yeong. Su comportamiento se volvió un poco más brusco, como si ya no tuviera nada que ocultar. La cama crujía cada vez que empujaba su pene tan profundamente que le dolía el trasero a Kyu-yeong.


—Ah. Ugh... Ji-hwan, ahora, Ji-hwan. Ah. Ah... Ah


—¿Te gustó tanto?


—Eh. Me gustas... Ji-hwan, me gustas. Sí. Ah...


Kyu-yeong jadeó y asintió con la cabeza varias veces. No se le ocurrió nada más. Durante mucho tiempo, Kyu-yeong había soñado con el pene de Ji-hwan y la había chupado en secreto mientras estaba borracho. Estaba llegando muy adentro de él.


Era una lástima que no pudiera besar a Ji-hwan. Pero el sexo era tan bueno, hasta el punto de que todo el cuerpo de Kyu-yeong se estremeció por los escalofríos del placer.


—Ah, ah, más...más profundo...sí. Caliente...ahora, ¡uf...! 


La sensación de ser llenado hasta el punto de que el interior palpitaba contra las paredes internas. Y el hecho de que el dueño del pene fuera Ji-hwan le permitió a Kyu-yeong alcanzar el clímax una y otra vez.


—Eh... Aang. Ah...


—Es una pena que no pueda besarte.


—Ah...uh...Ji-hwan...ah...


Ji-hwan con un sonoro golpe chocó con la cintura de Kyu-yeong y luego las yemas de sus dedos abrieron los suaves labios y entraron en ellos.


—Uh, uh... Woo...sí. Eup...


Como si estuviera chupando un pene de verdad, Kyu-yeong envolvió su lengua alrededor del dedo de Ji-hwan y lo chupó. También era la primera vez que chupaba cuando Ji-hwan no estaba dormido.


—Eh, ahh... Ah...


—Ah…


Kyu-yeong saco la lengua entre los dedos y los lamió. Jea Hwan exhaló profundamente y sacudió la cabeza.


—...Uf, es frustrante.


Ji-hwan murmuró en voz baja y giró ligeramente la cabeza. Aunque sus cuerpos estaban unidos. La ropa los bloqueaba a los dos. Kyu-yeong jadeó y agarró la camisa con fuerza.


—Aaah... 


Kyu-yeong tiro de la camisa. Cuanto más luchaba, más fuerte lo abrazaba Ji-hwan. El calor corporal de cada uno pasaba a través de la fina tela y la tela se pegaba a la piel por el sudor.


Cada vez que la cama crujía, Kyu-yeong jadeaba y gemía. El pene de Ji-hwan entraba y salía del agujero empapado una y otra vez. Cada vez que era penetrado, Kyu-yeong se estremecía y todo su cuerpo temblaba.


—Ji-hwan... Ji-hwan. Ah. Ah, sí.


—Haa...eh...


Kyu-yeong continuó pronunciando el nombre de Ji-hwan una y otra vez. Y acariciaba la tela mojada en la espalda de Ji-hwan varias veces con la mano. Jugueteó con su barbilla expuesta bajo el visor de realidad virtual.


Ji-hwan también abrazaba la espalda de Kyu-yeong tan fuerte hasta el punto de que dolía. Cada vez que el pene entraba profundamente, Kyu-yeong sentía como si todo su cuerpo estuviera apretando con fuerza. Su trasero, que había chocado con Ji-hwan varias veces, hormigueaba.


—Ah, aah... Ji-hwan, ah. Ah, sí...


El pene de Kyu-yeong, que ya había derramado semen hasta el punto de estar turbio, ahora goteaba un líquido más diluido. Un escalofrío le recorría la espalda mientras era tocado una y otra vez. A Kyu-yeong le gustaba la sensación de pesadez en la parte inferior de su abdomen. Kyu-yeong gimió y abrazó el cuello de Ji-hwan, que le acarició el pelo.


—...Ah. Lo siento.


Ji-hwan, que había estado acariciando el pelo de Kyu-yeong, gimió suavemente. Golpeó lo suficientemente fuerte como para hacer un chasquido y empujó su pene hasta el fondo.


—Ahhh, Ji-hwan. Ah, ah... ¡Ugh...!


El miembro que llenaba el estómago de Kyu-yeong iba cada vez más profundo con cada embestida. Los músculos de su espalda se crispaban y sacudían con cada movimiento. El pene de Ji-hwan se crispó, sacudió y eyaculó dentro.


—Ah...eh...


Todo el cuerpo de Kyu-yeong temblaba. Jea Hwan, con el visor de realidad virtual, estaba eyaculando dentro mientras seguía consciente.


Kyu-yeong no sabía cómo expresar el sentimiento que sentía en ese momento, solo le quedó abrazar con fuerza la espalda de Ji-hwan, respirando agitadamente. Un intenso placer lo inundó que ni siquiera se comparaba con eyacular.


—¡Ah, eh, eh...!


Todo el cuerpo de Kyu-yeong temblaba, sin saber qué hacer. Una luz brilló frente a sus ojos y las yemas de sus dedos se tensaron de placer.


Kyu-yeong, que se agarraba la ropa con la fuerza que amenazaba con rasgarse, dejó escapar el aliento que había estado conteniendo y suspiró pesadamente. Ambos se abrazaron con fuerza.


Tal vez era porque tuvo sexo con alguien que había estado deseando durante mucho tiempo, que la mente de Kyu-yeong estaba completamente en blanco. Además, todo su cuerpo estaba cansado e incluso flácido.


Kyu-yeong estaba mirando fijamente a Ji-hwan, mientras éste pasaba su mano por el pelo de Kyu-yeong y lo acarició.


—...


El pene, que todavía estaba alojado en el agujero trasero, salió lentamente. La sensación del gel y el semen que quedaba en su interior era aterradora.


«Ah. ¿Y ahora qué?»


Kyu-yeong no sabía cómo continuar, no sabía qué hacer para engañar a Ji-hwan y que no lo descubriera. Kyu-yeong parpadeó sin comprender.


Ante la idea de volver a la realidad le entristecía mucho. Kyu-yeong se preguntaba cuándo tendría la oportunidad de volver a tener sexo con Ji-hwan. No había forma de hacer una promesa. Era demasiado triste.


—Ahh…


Kyu-yeong suspiró y abrazó con fuerza la espalda de Ji-hwan, mientras lloraba. No quería que la farsa terminará.


—¿Fue tan bueno?


Ji-hwan sonrió y preguntó en voz baja. Kyu-yeong asintió varias veces mientras lloraba. Se arrepintió tardíamente pensando que prefería haberlo atacado borracho. Y habría estado bien volver a tener sexo más tarde.


«Hice ajustes inútiles»


Kyu-yeong no sabía que hacer a continuación. Después de tener sexo de verdad con Ji-hwan. Parecía que ya no podía soportar masturbarse solo.


—Tú. Ni siquiera pensaba en besarte.


—¿...Eh?


Kyu-yeong, que había estado aferrado a Ji-hwan con lágrimas en los ojos, entornó sus ojos. Se levantó y se sentó en el regazo de Ji-hwan, olfateó y abrazó su cuello con más fuerza.


—No sé lo que estabas pensando, pero...


Ji-hwan se rio y murmuró. Se acababa de quitar el visor de realidad virtual.


—¡No!


Tardíamente, Kyu-yeong intentó detenerlo. Sus ojos se encontraron. A Kyu-yeong se le pusieron los ojos vidriosos. No podía creer que le pillaran teniendo sexo con su mejor amigo. Su cerebro simplemente se detuvo.


—Deberías haberme puesto un parche en el ojo cuando pensaste en lo de la realidad virtual o algo así.


—¿...Eh?


Kyu-yeong miró el rostro sonriente de Ji-hwan.


—Uh, ¿cómo lo supiste?


—...Jaja. Tú lo hiciste, así que no hay forma de que no me dé cuenta.


Mientras hablaba con calma, quitó la almohadilla torpemente colocada y la tiró. Kyu-yeong puso los ojos en blanco. No pensó que fuera tan torpe. Además, Ji-hwan era una persona que no tenía nada que ver con programas ni máquinas.


Ji-hwan secó las lágrimas de los ojos de Kyu-yeong y sonrió.


—Tú, haciendo algo que tiene que ver con aparatos electrónicos ¿no estás siendo un poco altanero? 


—... 


—Y ahora te lo digo. En realidad, sabía que me chupaste el pene.


En un instante, el rostro de Kyu-yeong se sonrojó ¿Cómo? No. ¿Desde cuándo? Su cerebro estaba hecho un desastre. Ji-hwan sonrió y le pellizcó ligeramente la mejilla sonrojada.


—En realidad, nunca estuve borracho.


—¿..Eh? ¿Por qué? Debías estarlo...


Fue un shock. Ji-hwan nunca había estado borracho Mientras Kyu-yeong abría la boca, Ji-hwan sacó la lengua y le lamió los labios. Sorprendido por la sensación de cosquillas, una mano grande se envolvió alrededor de la parte posterior de su cabeza.


—Ah…


—Kyu-yeong, ¿te gusto tanto?


La punta de su nariz le rozó levemente. Al mirar el rostro sonriente, Kyu-yeong sintió una opresión en el estómago, pero se sentía aliviado. Por lo que asintió lentamente.


—Si…


—Sí. Tú también me gustas.


—...Puede que no te guste.


Kyu-yeong no quería escuchar una respuesta. En el momento en que estaba a punto de decir muchas cosas que había pensado. Tardó en reconocer la respuesta.


—¿Eh? ¿Qué? ¿Por qué?


—...Ah, Kyu-yeong. ¿Por qué estás tan nervioso a pesar de que sabes que me gustas?


Los largos dedos de Ji-hwan acariciaron ligeramente la frente de Kyu-yeong. Su mirada estaba fija en su frente.


—Eso... Tú...eres muy amable con todos... Yo simplemente no...


—¿Quién dijo eso? Eres muy amable.


—¿...Siempre es así?


—Sí, sí. Hagamos de cuenta que somos amables. Todavía estás rojo. Supongo que me emocioné demasiado y te golpeé fuerte.


Ji-hwan chasqueó su lengua ligeramente. Kyu-Young miró fijamente el rostro de Ja-Hwan, que parecía tranquilo.


—¿No te sorprendes de que me gustes?


—¿...De qué debería de sorprenderme?


—...


—Cuando estaba acostado fingiendo estar borracho, me besaste, me chupaste e hiciste un escándalo… Ahn Kyu-yeong. ¿Le chupaste el pene a alguien que no te gusta?


—Oh, no...


Kyu-yeong sacudió la cabeza, desconcertado.


—Entonces, ¿por qué fingiste no saberlo todo este tiempo?


La mano de Ji-hwan que bajaba desde la frente, acariciando la nariz, bajaba hasta los labios, la nuca y la clavícula. Los hombros de Kyu-yeong se encogieron ante el pellizco al presionar los pezones aún duros.


—Eh…


Ji-hwan, que había estado jugueteando con el pecho de Kyu-yeong, sonrió levemente y bajó aún más la mano. Cavando entre sus piernas, incluso abrió ligeramente su agujero trasero, que todavía estaba pegajoso por el semen y el gel.


—Porque es lindo cómo intentas seducirme.


—Ah, sí... Ja, Ji-hwan...


Todo el cuerpo de Kyu-yeong tembló ante la sensación de unos dedos abriendo su trasero. Kyu-yeong jadeó mientras frotaba su mejilla contra el hombro de Ji-hwan.


—Realmente no soportas que juegue así con tu cuerpo.


—¡Ugh...!


Antes de darse cuenta, el pene de Ji-hwan, que había vuelto a estar dura, se deslizó dentro. Kyu-Yeong jadeó y abrazó con fuerza el cuello de Ji-hwan.


—Ah, ah, Ji-hwan-ah. ¡Ahh...!


Esta vez sus labios se encontraron con seguridad. La lengua de Ji-hwan se deslizó dentro. Kyu-yeong sintió un fuerte agarre en la mano que sostenía su nuca.


—Uf...ahh, ja...


Kyu-yeong como pudo le arrancó la ropa a Ji-hwan que se interponía en su camino.

Ji-hwan, que estaba mirando el rostro dormido de Kyu-yeong como si estuviera cansado, se rio suavemente y apretó sus brazos con fuerza.


—Pero...


Ji-hwan se preguntó si debía decirle a Kyu-yeong que lo que había hecho era una locura, que era torpe y se le daba mal hablar.


—Ah…


Kyu-yeong, que se retorcía y se movía como si tuviera un calambre, se sintió un poco aliviado. Ji-hwan se llevó los labios a la cabeza. Luego bajó con cuidado la mano y tocó la abertura aún suave de su agujero trasero.


«Dado que te gusto desde el principio. Vale la pena el arduo trabajo que has hecho hasta ahora.»


Jae Kwan movió los dedos lentamente y pasó las yemas por la frente de Kyu-yeong, que todavía estaba roja e hinchada.


—Ja ja...


Menearse y estremecerse. La reacción fue definitivamente diferente a la anterior. Ji-hwan se dio cuenta que Kyu-yeong estaba más sensible. Kyu-Yeong dejó escapar un suspiro entrecortado y se aferró a su pecho.


Ji-hwan se rio suavemente y levantó la pierna lo bastante despacio como para evitar que se despertara. Levantó una de las piernas de Kyu-yeong y empujó su pene dentro del agujero aún empapado.


—Ah...eh...


Kyu-yeong, que estaba temblando, parpadeó con la cara en blanco.


—¿Estás despierto?


Kyu-yeong inclinó ligeramente la cabeza y se acercó, como si no supiera qué significaban las palabras de Ji-hwan. 


—...Ji-hwan.


Una voz somnolienta todavía resonaba de la boca de Kyu-yeong. Cuando Ji-hwan apretó un poco más su cintura, Kyu-yeong gimió y se aferró a él.


—Haa...ah...


Ji-hwan abrió aún más las piernas mientras se subía encima de Kyu-yeong, que todavía estaba medio dormido. A medida que profundizaba, el agujero se hacía más estrecho. Kyu-yeong levantó los brazos y lo abrazó con fuerza.


—Ji-hwan…ah...ah...


Ji-hwan bajó la cabeza y se llevó los labios a la frente de Kyu-yeong. Pronto se escuchó el sonido de la piel húmeda frotándose y la cama crujió. Los dos se abrazaron como si nunca más fueran a separarse.



Raw: Ruth Meira.

Traducción: Mizuki.

Corrección: Ruth Meira.

Comentarios

  1. Muchas gracias por la traducción ✨💖

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  2. Me gustan leer historias cortas y bonitas. Gracias 😊

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  3. Triunfó el amor :3 (saben si tiene manhwa porque me suena la historia)

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  4. Muchas gracias, me encanta las historias cortas y más cuando son hot 💅🏻

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  5. Ay hjajaja se esforzó tanto y el otro siempre lo supo, pero bien que lo disfrutaron 🤭💖

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  6. Me encanto me rei un montón cuando le dijo lo del visor 🤣🤣 y lo de los cables muy buena muchas gracias

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