Romance en una isla desierta 56

56


Después de que Jia se fue, Se-min enterró su rostro en el hombro de Kang-hwan y lloró en voz alta, ignorando el hecho de que había prometido que no lloraría más. 


Incluso el propio Se-min no podía adivinar el motivo de las lágrimas, pero Kang-hwan no se avergonzó y prestó su hombro hasta que Se-min dejó de llorar.


Al día siguiente, Se-min, que tenía la cara hinchada, chocó con Jia, que también tenía la cara hinchada. Después de un saludo incómodo, los dos se fueron rápidamente para encontrar algo que hacer. Había mucho trabajo que hacer.


El tiempo pasó volando, y finalmente llegó la mañana del día de la partida.


Kyung-sook cortó los nudos atados alrededor de las muñecas de Se-min y Kang-hwan.


Los dos decidieron partir hoy, el día antes de que el barco apareciera en el mar. No sabían qué tan lejos debían ir, así que lo decidieron un poco apresuradamente.


Se-min se sintió incómodo con su muñeca libre, así que se sacudió las manos varias veces. Incluso estando atado, practicó duro, por lo que los músculos de su brazo no parecían haberse debilitado.


—Entonces, ¿realmente vas a ir?


—Sí.


El corazón de Kyung-sook parecía complicado. Se-min y Kang-hwan no cambiaron su decisión, por lo que parecían aliviados y decepcionados.


—No puedes liberar a Ed solo porque nos vamos. Nunca.


—No te preocupes, lo estoy vigilando incluso en el baño.


Era información que no quería saber, pero le tranquilizó. Se-min sonrió torpemente y miró a Kang-hwan parado a su lado. Ahora, era posible comunicarse con solo mirarse a los ojos.


Como cuando habían cruzado el mar antes, los dos se untaron ceniza negra sobre los ojos y recogieron la gruesa canasta. 


Debido a que era un día caluroso, había un alto riesgo de estropear el pescado o la carne, por lo que la mayor parte de la comida era fruta. De todos modos, era difícil encontrar agua potable en el mar, así que tuvieron que alejarse de los alimentos que requerían mucha agua para digerirse.


La balsa era mucho más grande y resistente que la que habían construido Se-min y Kang-hwan. Los troncos se entretejían para formar una base sólida, y debajo se añadía espuma de poliestireno, que era un desecho marino, para aumentar la flotabilidad. Se erigió un poste de madera a un lado de la balsa y se cubrió con una lona, que era rara en el campamento base, para crear una sombra. En el medio de la placa inferior había una gran vela hecha de palmeras tejidas. La balsa era la última buena voluntad y esperanza del pueblo.


—¡Yeo-ul!


Se-min, que llevaba equipaje a la balsa, se dio la vuelta ante el grito de Jia. En ese momento, Yeo-ul saltó a sus brazos. Cuando accidentalmente lo abrazó, el niño lo estranguló con ambos brazos como si estuviera apuntando a la vida de Se-min.


—Hick.


Kang-hwan inmediatamente trató de apartarlo, pero Se-min agitó la mano. Tenía la nuca caliente y húmeda. Era normal que los niños de esta edad gritaran y llorarán como si todo el mundo debiera de escucharlo, pero Yeo-ul contuvo la respiración y lloró.


—Yo también quiero ir.


Desafortunadamente, no podía llevar a Yeo-ul consigo. Era un camino muy duro y peligroso para un niño.


Se-min le dio unas palmaditas en la espalda a Yeo-ul en lugar de persuadirlo con palabras. Tal vez porque alguien lo consoló, su llanto se hizo un poco más fuerte. Aun así, quedó enterrado por el sonido de las olas.


—Yo también quiero ir a casa.


—Si, Yeo-ul también se irá a casa. Tú hyung irá rápidamente y llamará al equipo de rescate.


Yeo-ul sacudió la cabeza violentamente de un lado a otro. Se-min se apresuró a agarrar su pequeña cabeza y lo detuvo, preguntándose si se mareara.


—Quiero irme ahora.


—Deberías tomar un bote más fuerte en lugar de una balsa.


—Me gusta más la balsa.


—¡Basta, tonto!


Se-min se sorprendió cuando Han-sol, que había estado en silencio durante días, comenzó a gritar. Han-sol quitó bruscamente a Yeo-ul de los brazos de Se-min. Yeo-ul, que se esforzaba por no separarse de Se-min, agarró su pelo. Se-min, cuyo pelo fue arrancado de la nada, gritó. Fue solo después de que Kang-hwan interviniera que Se-min pudo proteger su precioso pelo.


—¡Ay! ¡Detente!


Yeo-ul, que perdió de vista a Se-min un instante, esta vez le arrancó todo el pelo a Han-sol. Cuando Han-sol lo soltó, el niño comenzó a correr hacia Se-min nuevamente. Sin embargo, en el medio, Kyung-sook bloqueó el camino.


—¡Chicos, solo váyanse!


Kyung-sook rápidamente agitó su mano mientras sostenía a Se-min. Los dos tuvieron que irse sin poder saludar adecuadamente a las personas. Ni siquiera tuvieron que despedirse.


Kang-hwan subió rápidamente a la balsa y Se-min empujó la balsa hacia el mar con Tae-shik esperando cerca. Esta vez, Yeo-ul gritó como cualquier otro niño de su edad.


—¡Iré también! ¡Llévame contigo!


El llanto del niño tenía el poder de incomodar a la gente con solo escucharlo. Se-min no pudo ir muy lejos y llamó a Kang-hwan para que se detuviera.


—Oye, hyung… 


Se-min, quien intercambió algunas palabras con Kang-hwan, regresó por donde había venido. Kyung-sook, cuya cabeza se convirtió en una bomba, estaba desconcertado mientras sostenía a Yeo-ul.


—¿Por qué volviste?


Yeo-ul extendió su brazo hacia Se-min, pero en lugar de abrazarlo, Se-min le tendió la navaja de Kang-hwan que llevaba.


—Este es el talismán favorito de tú hyung, pero se lo prestaré a Yeo-ul por un tiempo. Con esto, puedo irme a casa.


—¡No! Iré contigo.


Yeo-ul no escuchó a Se-min y repitió las mismas palabras. Se-min no tuvo más remedio que agarrar la mano de Yeo-ul y apretar con fuerza la navaja de Kang-hwan.


—Nos veremos pronto, así que no pierdas esto hasta entonces. ¿Entendido? Confió en ti, Yeo-ul.


—¡Yo también voy! ¡¡Yo también me voy a casa!!


—¡Solo vete!


A instancias de Kyung-sook, Se-min no pudo decir nada más y saltó al mar. A pesar de que se sentía incómodo, no tenía tiempo para posponer las cosas por más tiempo.


Cuando Se-min regresó y agarró la balsa, Tae-shik se rió histéricamente.


—Oh, su voz es buena.


—Es un niño.


—Mis hijos también tienen una gran voz.


Como si lo hubieran prometido, los tres mantuvieron la boca cerrada. Kang-hwan remó vigorosamente, Se-min y Tae-shik empujaron la balsa hacia adelante con todas sus fuerzas.


El cielo estaba despejado y las olas tranquilas. Ya esperaban que el clima fuera así.



***



Se separó de Tae-sik en el punto donde el agua le llegaba a la punta de la barbilla. Gracias a la ayuda de Tae-sik, Se-min no estaba en peligro de hipotermia como antes. 


Se subió a la balsa y se ató una cuerda alrededor de la cintura para conectarla a la balsa.


El sol era fuerte, pero era soportable gracias a la sombra.


—¡Hyung, mira allí!


Se-min, que había estado remando en silencio durante mucho tiempo, señaló el mar con una cara emocionada. Un pequeño pájaro pareció volar cerca de la superficie y luego desapareció en el mar.


—¿Qué es eso?


—Es un pez volador.


No era un pájaro, sino un pez volador. Las aletas de los peces voladores reales se parecíam mucho a las alas de las aves.


Un grupo de peces voladores saltó del mar, como si un enemigo natural pululase de cerca. Fue espectacular ver muchos peces azules rompiendo las olas y saltando hacia el cielo azul.


—Incluso si no es un grupo de delfines, vale la pena verlo.


Al ver la vivacidad del mar de cerca, Se-min estaba tan emocionado como si se hubiera olvidado del alboroto de hacía unas horas. Mientras los ojos de Se-min brillaban de alegría, las comisuras de los labios de Kang-hwan se elevaron.


La corriente había cambiado hacía mucho tiempo como deseaban, por lo que los dos ya no tenían que remar con fuerza. Se-min y Kang-hwan se sentaron uno al lado del otro a la sombra y disfrutaron plenamente de la belleza del mar azul.


Pero la alegría duró poco.


—Yeon Se-min, se supone que esto es… 


Antes de que pudiera terminar su oración, Kang-hwan golpeó al pez volador con su remo como si lo estuviera atacando a él. Cuando golpeaba a uno de ellos, diez de ellos saltaban. La apariencia de Kang-hwan con el remo en el aire se parecía a Sun Wu-Kung sosteniendo su Yeoui-bong*.


N/T: hace referencia al rey mono conocido con el nombre de Sun Wu-Kung, sosteniendo una de sus tres armas sagradas.


Se-min quería ayudar a Kang-hwan, pero también estaba ocupado atrapando peces voladores que saltaban a la balsa y los arrojaban al mar. Si fueran uno o dos, se alegrarían de que la comida hubiera llegado sola, pero incluso si lo hicieran, sería demasiado.


Las ballenas y los tiburones no eran las únicas cosas a tener en cuenta en el mar. El mar profundo estaba repleto de peces grandes como el marlín azul y el atún, y los peces pequeños que viajaban en cardúmenes no eran una molestia.


De hecho, era seguro decir que los peces voladores no eran agresivos, pero amenazaban a los marineros en el mar de otras maneras.


—Yeon Se-min, ¡atrás!


Se-min volvió la cabeza. Había una enorme roca naranja pegada al borde de la balsa. Era un huevo de pez volador.


—¡Ah!


Un solo pez volador moría después de poner aproximadamente de 6000 a 8500 huevos a la vez. Un huevo de pez volador era tan pequeño que era difícil de ver a simple vista, pero cuando decenas de miles de ellos se juntaban, se convertía en un peso enorme que podría volcar una balsa.


La balsa estuvo en peligro de hundirse solo cinco minutos después de que el pez volador lanzara un ataque. Se-min rompió el enorme huevo de pez volador que se aferraba a la balsa con el pie y arrojó el pez volador al mar con la mano, gritando a Kang-hwan.


—¡No puedo hacerlo, hyung! ¡Tenemos que dar la vuelta y salir de aquí!


Kang-hwan giró la vela mientras Se-min retiraba los huevos de pez volador. Los dos se acomodaron apresuradamente y remaron frenéticamente. Un banco de peces voladores rebotaba sin cesar, pero no tuvieron más remedio que ignorarlo por ahora.


Los peces que buscaban comida aquí y allá lloraban terriblemente.



***



—El mar es terrible.


Cuando terminó el enfrentamiento con el pez volador, ya era después del atardecer. Se-min y Kang-hwan se acostaron en la balsa y descansaron. El viento era fresco y el cielo estaba despejado, por lo que era una noche estrellada.


Se-min se rió impotente ante las palabras de Kang-hwan, sintiendo una ira reprimida. Ni siquiera pudo reírse a carcajadas porque puso toda su energía en luchar contra el pez volador.


—¿Por qué? Si sabes lo maravilloso que es el mar.


—Es terrible. Cuando regrese a Seúl, ni siquiera miraré el mar.


—Vivo en Incheon, frente al gran mar. ¿No vendrás a verme?


Se-min se dio la vuelta y miró a Kang-hwan. Kang-hwan agarró la barbilla de Se-min y lo besó suavemente.


Después de unos breves y cosquilleantes toques, colocó la cabeza de Se-min sobre su pecho. Debido a que estaban tan cerca el uno del otro que no había espacio para que entrara una mano, podía escuchar los fuertes y regulares latidos del corazón de Kang-hwan. Fue un sonido relajante.


—¿Tienes la intención de seguir trabajando allí después de regresar?


—¿Sí?


—Yeon Se-min todavía eres joven, ¿no es así?


Con veintiséis años aún era muy joven. Entre los clientes, había una persona que a menudo hacía preguntas en un contexto similar al de Kang-hwan. ¿Cuáles son tus planes para el futuro, Se-min? Cada vez que eso sucedía, Se-min perdía las palabras y eventualmente se convertía en un patético joven sin sueños ni pasión.


Lo único que podía llamar sueño era ver ballenas nadando libremente en el mar azul. Estaba cansado de ver el mar azul, pero aún no podía encontrar ni siquiera la aleta de una ballena. Sin embargo, si le preguntaban si quería ver ballenas como loco como antes, no sabría responder.


Ahora mismo, el objetivo de Se-min era sobrevivir. Realmente nunca había pensado profundamente en lo que sucedería después de sobrevivir, es decir, después de regresar a casa.



Raw: Alice López.

Traducción: Ana.

Corrección: DancingRain.

Corrección final: Ruth Meira.

Comentarios

  1. Que admirables y valientes que son 💖✨️ Me dio mucha pena Yeo-ul, se nota que quiere mucho a Se-min

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