Romantic Captain Darling Vol 1 Cap 1
Romantic? 1
—He oído que el equipo del Capitán Bailey ha contribuido mucho. Por favor, sigan trabajando duro para seguir protegiendo el imperio.
—Me siento halagado.
El Capitán Dante Bailey fue felicitado mientras daba una postura perfectamente angulada, como si fuera un cuchillo abalanzándose.
Después de que el Agente del Emperador pronunciara los elogios por la finalización de la operación y sobre el regreso seguro a Islas*, continuó el homenaje de las figuras del Ministerio de Defensa Nacional. Había una formalidad que no se podía ocultar en la voz que alentaba a los soldados del Ejército Imperial por su arduo trabajo.
*N/T: Lugar donde se desarrolla la novela. Al parecer “Islas” es la ciudad o país.
Dante miró la hora, sosteniendo el dorso de su mano como si fuera algo cegador que se encontraba frente a él.
Los altos mandos no eran personas que se quedaban mucho tiempo en un banquete de reconocimiento de un batallón. Por eso, cuando Dante Bailey, Capitán del SAG de las Fuerzas Especiales, recibió su décimo apretón de manos y le golpearon con ánimo su brazo izquierdo, quedaban pocas personas con traje.
Dante estableció contacto visual con los miembros de su equipo, que sonrieron con desconfianza a espaldas de las personas desconocidas. Logan, el Oficial del Jefe de Estado ya se estaba desatando la corbata. A todos les costaba mantener una calma que no se ajustaba con su temperamento.
—Por el momento debería relajarse de su puesto. Gracias por su duro trabajo en una zona lejana.
—Gracias.
Otra persona pasó junto a Dante con un saludo. La persona anterior fue la última y ya nadie más se acercó a él. Miró alrededor del amplio salón de banquetes. Los miembros del equipo, vestidos con traje negro y sus incómodas corbatas, también miraron a su alrededor.
A primera vista, ahora sólo quedaban personas que no se veían bien con camisa y corbata. Leone, el jefe de equipo del 4to escuadrón, parecía estar pensando de manera similar.
—¿Se han ido todos?
—¡Sí, sí!
La respuesta determinada estalló en voz alta. Todos fueron liberados solo porque pudieron regresar al campamento, por lo que no pudieron manejar sus expresiones adecuadamente. Lo mismo ocurrió con Dante. En este momento, podía entender lo que los miembros de su equipo decían con los ojos, sin radios ni señales manuales. Nunca había sentido una amistad tan fuerte como ahora entre los miembros del equipo.
Dante retiró su dura expresión y levantó las comisuras de los labios. En lugar de la expresión del "Capitán Bailey" que ponía delante de la gente de altos mandos, se le ocurrió colocar una sonrisa fría.
—Muy bien, entonces.
Los ojos de los miembros del equipo se concentraron en el rostro de Dante.
—ODA-133* Traigan algo de alcohol. Vamos a empezar.
N/T. ODA133: La autora lo menciona como: `Operación de Detección Alfa, un escuadrón (su equipo) de fuerzas especiales.
“¡Sí!” La exclamación fue mayor que antes. Dante se quitó el saco ajustado y se desabrochó los botones del cuello y las muñecas. Los miembros del equipo que también expresaron sentirse asfixiados por llevar ropa que no les convenía, también se deshicieron de ella.
Ya llevaban tres meses de abstinencia sin una gota de alcohol, teniendo un estado de tensión gracias a la operación llevada. A todo el mundo no le interesaba en lo más mínimo el homenaje honorario ni los halagos.
Tan pronto como sus ropas se volvieron fáciles de llevar, un gran barril fue colocado delante de Dante. El recipiente que trajeron los dos soldados más jóvenes, presumiendo de su fuerza, era suficientemente grande como para que una persona entrara y tomara un baño.
Se habían tomado unos días de descanso después de la operación, así que tenían mucha fuerza.
—¿Comer para después morir?
—¿Por qué dices algo así en un día como hoy? ¿Puedo llenar una taza de agua en lugar de un vaso*?
*N/T: Es una metáfora, quiere decir que no debe de decir cosas tan fuera de lugar ni mucho menos ilógicas.
—¿De qué tienes tanto miedo? Si quieres morir, deberías haberlo hecho antes de cruzar la frontera. Si mueres aquí, no recibirás ninguna indemnización.
Ellos podían bromear sin vacilar porque había un ambiente único en las Fuerzas Especiales, que aunque tienen una jerarquía más baja que otras unidades, conocen la naturaleza de su Capitán que les permite ser tratados cómodamente en privado.
Como era de esperar, Dante sonrió sin ningún signo de desagrado.
—¡Vamos, llenen los vasos!
Los grandes soldados gritaron emocionados como los niños en el patio de recreo.
—Capitán, por favor, diga algo.
—¡Por favor, haga un brindis genial!
—No hay brindis, sólo hay que beber.
—No podemos hacer eso de nuevo.
—Huh...
Los dos más cercanos a Dante tomaron sus brazos y levantaron su cuerpo. De pie frente a su silla los miró y dijo: “—Oigan, chicos...", pero no tuvo éxito.
Dante suspiró ante las once personas, no. En lo que va del mes, su equipo ya estaba formado de doce personas.
En la frontera, todos llevaban uniformes militares sucios, y todos estaban reunidos.
Todavía no se había acostumbrado a su aspecto.
—Gracias a todos por su duro trabajo durante estos tres meses. Gracias por volver sanos y salvos sin ninguna lesión importante.
—¡Vaya, eso dijo cuando nos retiramos!
—Oye, ¿todavía estás usando el mismo repertorio que usabas desde que estabas como cadete en el campo de entrenamiento de la Academia Militar?
Gritó Leone en voz alta. Era un colega de la academia militar y el jefe de equipo del siguiente escuadrón que estaba a su lado y que llegó a este puesto con él durante 10 años. Dante respondió levantando el dedo corazón a la verdadera amistad.
—Volví con mucha fuerza, así que tendré que beber por todo un día y moriré sin arrepentimientos. Si hay algo acumulado, libérenlo hoy. Pónganlo sobre la mesa.
—¡Sí!
—¡Sí, de acuerdo!
El ruido de los vasos que chocaban con fuerza se extendió por todo el lugar. En un instante, el fondo del vaso de cada persona se volcó y se elevó. Dante también vació su vaso. No era lo suficientemente divertido como para salirse de su personalidad.
Algunos se animaron y exclamaron, mientras que otros lo miraron con desaprobación.
—Bastardo.
Esta hostilidad, también fue vista. Pero Dante dejó que la voz que se escuchaba vagamente le entrara por un oído. De cualquier manera, no le importaba mientras sus compañeros se divirtieran.
Los ojos de Dante, a punto de sentarse, se dirigieron a la parte trasera del equipo. Allí vio a un hombre que seguía a los otros miembros y vaciaba su vaso.
«Es grande.»
Es lo suficientemente grande como para destacar incluso entre la gente.
«He perdido.»
El hombre de pelo rubio brillante era el más alto del equipo, pero a la vez el más joven. Cuando sus ojos se encontraron, sonrió como pequeño cachorro que ha encontrado a su dueño. La impresión de frialdad y dureza se derrumbó rápidamente.
«Ah, qué guapo es.»
Incluso Dante sonrió sin poder evitarlo. Entonces las puntas de las mejillas del cachorro se sonrojaron.
Mientras tanto, los jefes de otros equipos también se subieron a las mesas o a las barandillas, diciendo que no podían perder.
Los miembros del equipo de Dante Bailey volvieron a llenar sus vasos. Era el comienzo de una noche ruidosa.
***
El primer encuentro de Dante con un joven de pelo rubio brillante y ojos verde claro fue a través de una pequeña foto.
«¿Por qué es tan guapo?»
Se puso de pie con una mirada rígida, su aspecto destacaba a pesar de ser una pequeña foto colocada adecuadamente en el documento.
La impresión de que era innecesariamente guapo era sincera. Si Dante fuera un entrevistador para el equipo, este hombre habría recibido una puntuación muy favorable. Sin embargo, el Capitán Dante Bailey no era un entrevistador, era el jefe de equipo del SAG (el apodo de la Primera Unidad Imperial de Fuerzas Armadas Especiales), y este documento era la información de un graduado de la Academia Militar que Dante tendría a su cargo durante seis meses, de acuerdo con la ley militar de un oficial militar imperial.
Los jóvenes tenientes recién graduados suelen ir a unidades cercanas o cómodas con el Sistema*.
N/T: (제도와) Sistema: Hace referencia a toda la base militar, tanto en rangos más altos, como los más bajos, unidades, divisiones, batallones, etc.
«Me gustaría poder ir.»
Por eso, Dante Bailey, jefe de un equipo de Fuerzas Especiales en un entorno cerrado, nunca ha ejercido de Capitán desde su nombramiento.
Por primera vez en todos sus años, alguien quiere ser enseñado por él en el SAG, es decir, una Unidad de Fuerza Especial bastante dura. En sus manos tenía la información de un extraordinario subalterno que se ofreció como voluntario.
Pero Dante no podía estar tan contento como él. Más bien...
—… ¿Haynesworth?
Cuanto más veía el texto en el documento, más desconcertada estaba la expresión de Dante.
Finalmente, cubrió un par de hojas del documento y lo dejó sobre el escritorio.
Se preguntaba quién se había ofrecido como voluntario para este duro lugar…
—Angie, estoy en problemas.
—¿Qué pasa?
La teniente Angela Harris, sub-líder del equipo, se volvió hacia Dante por encima de su portátil.
—Creo que me lastimé los ojos en el entrenamiento de ayer.
—Te vi dar en el blanco durante tres horas, así que no tienes que preocuparte por eso.
—No, parece que realmente me lastimé, veo cosas que no pueden ser posibles.
Angela miró el documento en la mano de Dante.
—¿Ves a Raphael Haynesworth?
—Sí. Es imposible que los documentos oficiales se hayan equivocado hasta ahora, así que mis ojos deben haberse equivocado, ¿no? Por favor, solicita la baja por enfermedad.
—La vista del Capitán es buena. Además, si tomas unas vacaciones en este momento, te perseguiré hasta tu casa.
Dante suspiró profundamente.
—Así que al final, es el Haynesworth que conozco, ¿verdad?
—No sé si te refieres al honorable Comandante en Jefe o al tercer Gobernador del Sistema, pero de que es un Haynesworth, en eso tienes razón.
—Oh...
Raphael Haynesworth. No conocía el nombre de un chico de 23 años que acaba de graduarse de la academia militar
No pudo evitar no conocer el apellido Haynesworth. Era el nombre del Jefe del Estado Mayor del Ejército*... el Jefe del Estado Mayor del Ejército que aparecía constantemente.
*N/T: En las fuerzas armadas modernas, el Estado Mayor es el grupo de oficiales que cumplen tareas de administración, logística y planeamiento bajo la dirección de un oficial de rango superior.
Aquel hombre había dejado el templo*. Dante no sabía el motivo de por qué un joven maestro como él, que tenía una alfombra roja desde su nacimiento, dirigido hacia una carrera digna, quería unirse a las Fuerzas Especiales bajo su mando. Nadie diría nada aunque pasara la prueba en una unidad pacífica.
*N/T: Hace referencia a una persona que ha nacido rica, comenzó a salir para probar suerte en su vida. Que no depende tanto de su familia.
—¿No sabes que su padre tiene fama de educar a sus hijos de forma estricta? Creo que lo ha presionado para que entre a la unidad de Fuerzas Especiales, para hacer trabajo duro y volver a casa orgulloso.
—¿No sería mejor el equipo de Efron? Haynesworth es como un noble.
—No deberías discriminar a la gente por su origen.
—Es injusto. Quiero gritar.
Eso es algo que ha sufrido Dante en innumerables ocasiones desde la Academia Militar hasta su posición actual.
Dante dirigió una mirada aguda a Angela que aprobó el documento. Pero Ángela volvió a poner su mano en el teclado sin siquiera mirarlo.
—Para tu información, yo estaba en contra. Dije que no era lo ideal para nuestro equipo. Pero, ¿qué podemos hacer? Ya hemos llegado a esto.
—Debiste haber sido más agresiva al oponerte.
—¿Qué poder tengo como teniente débil, sunbae?
«Solo en estos casos eres débil y también solo en estos casos me llamas sunbae…»
Los hombros de Angela se encogieron y dijo:
—Sus notas de entrenamiento y sus habilidades físicas son bastante buenas. Y también... Hay rumores muy buenos de él.
—Angie, ¿lo sabes? También existen buenos rumores de que Derrickson Efron es un como ángel en nuestro equipo.
—Sí. Por supuesto, entre los chicos del cuartel.*
N/T: Están hablando en doble sentido.
—Ah… ¿puedo retirar lo que dije?
—Sí. Concedido.
Dante se distrajo con la información personal de Haynesworth. Sabía que una vez asignado, la división no cambiaría de decisión fácilmente. Pero...
Dante se levantó de su asiento sosteniendo los documentos. Cuando Angie le preguntó a dónde iba, en respuesta agitó los papeles que contenían la información de Raphael Haynesworth y salió de la oficina.
—Si lo asignaran a Derrickson, sería un alivio.
En la estancia de Haynesworth, que será de medio año, Dante tendría que servirle como su Capitán.
Así es. Dante no tenía interés ni talento para tal cosa.
Para los nuevos reclutas de cualquier unidad, era difícil que destacaran y que se volvieran importantes, pero para la Unidad de Fuerzas Especiales que participaban en operaciones de vida o muerte, lo era aún más. El valor y la voluntad de alguien que se había cultivado en un lugar donde no había escasez, sería como veneno en la práctica.
Aunque enseñe de cerca, no sabía si podría hacer que consiguieran lo básico hasta la siguiente operación. Aunque creara una atmosfera tranquila y se omitiera el entrenamiento peligroso, eso también era problemático.
Dante, que caminaba por el pasillo, levantó la cabeza al oír unos pasos que se acercaban desde el frente. Sin duda era la primera vez que lo veía, pero le resultaba extrañamente familiar.
Bajo el pelo rubio brillante, que cubría ligeramente la frente, los ojos verde claro y el largo puente de la nariz, estaba en armonía. Tal vez por la piel blanca, los labios parecían rojos.
Vaya, sí que era guapo.
Dante se dio cuenta de la razón de su deja vú. Había aparecido un ángel de un cuadro famoso.
El pelo rubio y brillante, los ojos de un color vivo y los rasgos faciales definidos, fueron esculpidos combinando las condiciones de la belleza imperial tradicional.
No lo sabía por la distancia de un principio, pero cuando lo miró de cerca, se dio cuenta que era bastante alto. Era como medio palmo más alto que Dante, que nunca había escuchado mencionar que era pequeño.
«¿Existe una persona así?»
Dante bajó la mirada a su pecho izquierdo.
El nombre “R. Haynesworth” estaba escrito en la placa de identificación que examinaba cuidadosamente.
—¿Es usted el Capitán Bailey?
Al igual que Dante, la persona tenía los ojos puestos en la placa de identificación con su nombre.
Solo entonces, Dante se dio cuenta de la razón exacta de su sentimiento de familiaridad. No era porque sea guapo. Era porque lo tenía en la mano.
Era porque la misma cara estaba impresa en el papel que él llevaba.
La fotografía también lo hizo pensar: "¿Por qué un soldado tenía que ser tan guapo?" No era ni la mitad de lo real. En particular, el rostro real era mucho más frío que la expresión facial que estaba plasmada en la fotografía.
Dante se detuvo a unos tres pasos de él. Sería mejor dar algunas palabras de antemano, antes de que se negara formalmente a ser su Capitán, así que era lo mejor. El sentimiento fue más fuerte cuando vio una cara, que no parecía ser su personalidad.
—¡Señor!
Justo cuando Dante iba a decir algo, un fuerte saludo estalló delante de él. Haynesworth levantó la mano, colocándola frente a su frente con un movimiento recto.
Los ojos que se habían entrecerrado y sus esquinas se habían levantado, en un instante se volvieron fríos. Y las mejillas blancas se volvieron rojas.
Dante no tuvo más remedio que mirar el rostro cambiado, era como si el sol saliera en el cielo donde sopla el viento del norte.
—Raphael Haynesworth, de la 71ª Academia Militar Imperial. Se me ha ordenado cumplir seis meses de aprendizaje bajo el mando del Capitán Dante Bailey, de la Primera Unidad de Fuerzas Armadas Especiales, a partir del 13 de agosto de N812.
Como si hubiera una sincronización, en ese momento, las nubes que cubrían el sol pasaron y la luz se derramó como un rayo sobre el rubio brillante. Mientras Dante lo observaba en silencio, sus ojos verde claro temblaban de tensión.
—¡Muy bien, espero su amable colaboración!
Volvió a hablar con emoción, parecía que debía corroborar si lo que había dicho con anterioridad no era ningún error. Cuando Dante lo miró de cerca, había una mirada juvenil en su rostro, y podía leer las emociones inmaduras sin restricciones. Dante corrigió su primera impresión de Raphael.
Entonces, igualmente, levantó las puntas de los dedos y los colocó delante de su frente, formando un saludo. Con la otra mano, detrás de su espalda, escondió los documentos que llevaba para pedir un cambio de Capitán.
Dante era una persona que no dirigía una palabra a nadie que fuera hostil. Sin embargo, era infinitamente débil con los subalternos inexpertos como Raphael.
—Encantado de conocerle, soldado Haynesworth. Si tiene tiempo, hablemos un momento.
—... ¡Sí!
Dante fue testigo una vez más de ver cómo su rostro se iluminaba hasta el punto de preguntarse si había salido otro sol. Ante la expresión de Raphael Haynesworth, Dante Bailey, estaba completamente aliviado.
***
Raphael Haynesworth acabó pasando seis meses bajo las órdenes de Dante en un extenuante periodo de aprendizaje.
Incluso durante los últimos tres meses, tuvo que ir a diferentes misiones y tuvo que someterse a un riguroso entrenamiento en lugares áridos.
Al mismo tiempo, él, junto con un sargento de primer año, se encargaba de las tareas diversas de los miembros más jóvenes de la unidad. Incluso si Dante hubiera tenido cierta consideración con él, Raphael tuvo que pasar por un duro período de prueba por parte de sus compañeros.
A cambio de la extraordinaria perseverancia durante medio año, Raphael pudo integrarse a la división.
Donde quiera que fuera, el miembro más joven del grupo era un buen objetivo para los mayores. Especialmente si se trataba de un tipo amable e ingenuo como Raphael Haynesworth.
Ellos, al igual que Dante, le daban miradas frías y tenían varios prejuicios contra el apellido Haynesworth.
Los miembros de la división que no tenían capacidades suficientes, también fueron asignados a la prueba para un entrenamiento y al final del mes, fueron capaces de gastarle bromas a Raphael.
Era tan ingenuo que no correspondía con su apariencia, pero lo que influyó mucho, fue la forma en que Dante se burlaba de él sin razón alguna.
Si alguien de los subalternos escuchaba la risa de Dante, era sabido que solamente una persona podría ser el causante.
—¡Por favor, Capitán...!
Enseguida, una voz llena de injusticia respondía a la risa. Era el sonido que más escuchaban los miembros del equipo en la unidad.
Ese era el tema de conversación entre los miembros del equipo, pero cuando alguien dijo: —Vaya, pensé que estaba acostumbrado, pero sigue siendo un poco espeluznante cuando miro al Capitán con una expresión facial diferente a la usual.
Ocho de cada diez personas presentes asintieron. Los únicos dos que no estaban de acuerdo, eran el Jefe de Dante y el Oficial del Estado Mayor, Logan.
***
En particular, cuando Dante miraba a veces a Raphael, se acordaba de un gran perro que había criado de pequeño.
Era grande, y la mayoría de los otros niños se asustaban, pero era un cachorro manso que seguía con tranquilidad a la gente y no encajaba los dientes aunque le atacaran animales más pequeños que él.
«¿Cómo se llamaba el perro? ¿Era Happy o Glad?»
—Capitán.
Al parecer su cachorro Happy estaba llorando porque fue golpeado de nuevo. Dante trató de correr hacia él enseguida, pero en cuanto pisó el suelo, su cuerpo se tambaleó y su visión se volvió un poco borrosa, efectos que llegaron después de un rato de beber alcohol.
—¿Quién le ha pegado al chico?
—Fue el Oficial Logan. Por favor, repréndalo...
Raphael se encogió y se quejó en los brazos de Dante, que era más pequeño que él. “Oh, nuestro lindo Happy.” Dante le dio una palmadita en la espalda.
Era una escena rara de ver, en la que el Capitán, que estaba borracho, y el más joven del equipo, que estaba más borracho que él, estaban abrazándose. Pero ninguno de los otros miembros del equipo estaba tan sobrios como para tomarse en serio la situación. Todos se limitaron a reír mientras mantenían conversaciones bochornosas y hasta vulgares, ya que mañana todos esos recuerdos desaparecerían.
—Capitán, espere un poco... Quería servirle un trago y beber con usted, así que por eso me acerqué.
—Happy, no… Si es un trago de nuestro lindo y guapo soldado Haynesworth, no puedo rechazarlo.
El vaso vacío se inclinó hacia delante. Raphael miró su mano. Declaró valientemente que le serviría a su Capitán un trago, pero lo que tenía en las manos era una flor, no alcohol.
Raphael, con sus ojos llenos de duda, parpadeó al ver la flor. Las largas pestañas doradas se movieron como si fueran mariposas revoloteando.
La flor se inclinó como una botella de vino hacia el vaso, pero de ella no salió nada de alcohol.
—Uh...
Raphael gimió sin comprender la situación. Su mirada bajó, sus labios estaban ligeramente húmedos y tenía las mejillas rojas. Dante recordó cómo se sintió cuando conoció a Raphael por primera vez hace mucho tiempo.
«Vaya, sí que era guapo.»
Entre todos los miembros del equipo, parecía que Raphael era el único que no se sentía incómodo con su pulcra ropa. Más bien, sin el uniforme puesto y con su rostro borracho y adormilado, Dante pensó que se veía…
Raphael frunció las cejas, que parecían que fueron dibujadas con un fino pincel, y miró la misteriosa flor que tenía en la mano.
—¿Por qué hay una flor? No hay alcohol. Estoy seguro de haberlo traído, pero no está aquí… El subcomandante dijo que era la bebida favorita del Capitán…
—¿Cuál era el nombre de la bebida?
—Nombre, el nombre era... Definitivamente lo escuché claramente.
Estaba tartamudeando sin rumbo, el tono seguía siendo el mismo que el elegante acento institucional. Los miembros del equipo debieron haberse burlado de nuevo del inocente graduado.
Dante retiró su vaso, sonrió y le dio una palmadita en la espalda una vez más. Y entonces acercó a Raphael a la silla en la que estaba sentado.
—Deja de beber, siéntate aquí, descansa y relájate. Haynesworth, no es bueno verte borracho hoy.
—…
Todos los soldados presentes eran del SAG, y Raphael, al ser un miembro del equipo, era el más joven de todos.
No sabía a qué unidad sería asignado después de la finalización de su entrenamiento, por lo que no era nada bueno crear una anécdota en la que se contara que se había equivocado y pasado vergüenza mientras estaba borracho.
Raphael sujetó el tallo de la flor con fuerza. Era gentil y tímido para ser un hombre de alta estatura y gran físico.
Dante acarició su esponjoso cabello. Al final de las vacaciones, Dante pronto dejaría de ser su Capitán de batallón, por lo que no estaba seguro si Raphael podría hacerlo bien.
Mientras estaba con Raphael, pensó muchas veces que no era bueno para el puesto de Capitán y pensó en retirarse, pero al final se arrepentía un poco cuando se imaginaba irse y le daba pena dejar solo a Raphael.
—Por el bien y lealtad para el subalterno. Mantendré esto en secreto.
Las yemas de los dedos de Dante tocaron los delicados pétalos. Una sonrisa fría surgió en su boca.
Dejó a Raphael en busca de alcohol para brindar con él por el final de su estancia.
Caminó un poco tambaleante. No, intentaba mover las piernas pero algo lo detenía. Por lo que miró hacia atrás y vio que debido a la mano que sostenía su brazo, no podía dar un paso.
La mano que llevaba la flor agarró a Dante. Cerca del codo, los pétalos amarillos que se asemejaban al color del cabello de Raphael, se posicionaron cerca.
—Capitán.
—¿Qué?
—…
Bajó la cabeza mientras suspiraba.
—Gracias por guiarme a pesar de que no soy lo suficientemente bueno.
—…
—Lo siento, y muchas gracias. Capitán Bailey, como mi superior… Me gusta como persona, no, mejor dicho, lo respeto. Por eso quería servirle un trago y decírselo.
—Oh, eso es lo que pasó. Gracias.
—Pero yo… ah, estoy actuando como un idiota de nuevo…
—…
Hubo un extraño sollozo en medio de sus palabras. La mano que sujetaba el brazo de Dante temblaba de forma extraña para alguien que ha tomado alcohol. La flor amarilla desconocida temblaba como si hubiera sido golpeada por el viento.
—…No puede ser… ¿Estás llorando?
Dante se inclinó para mirarle la cara, pero tuvo que taparse la boca con la mano que tenía libre. En su rostro había una expresión mezclada de dificultad y admiración a medias.
Las lágrimas, que humedecían patéticamente las pestañas de Raphael, se deslizaban por sus blancas mejillas.
¿Por qué el matrimonio Haynesworth no detuvo a su hijo cuando les dijo que se convertiría en soldado? Raphael debió haber seguido los pasos de su madre en la política. Si esta cara fuera pegada en el muro de las elecciones, estaba claro que aunque las personas apoyaran a otro partido político, le darían su voto sin dudarlo.
—Raphael Haynesworth.
—....
—¿Por qué lloras por algo así? Deja de llorar.
Desgraciadamente, llorar no era bueno para los soldados. Pero por otro lado, esos llantos eran el estilo de Raphael, adecuados a su personalidad.
Dante dobló las rodillas y limpió esa cara llorosa con el dorso de su mano. Los ojos verde claro, que le recordaban a los tréboles, estaban húmedos y brillaban.
«Vaya... La política también era un desperdicio. Debió haber sido modelo o actor.»
De todos modos, Raphael se graduó en la Academia Militar en lugar de en la política y estuvo a las órdenes de Dante. Por lo tanto, Dante estaba obligado a cuidar de él.
—Estás muy borracho. ¿Puedes ponerte de pie?
—Sí.
Mientras tomaba el brazo de Raphael, lo obligó a levantarse de la silla de forma tambaleante.
—Ah.
—Ten cuidado.
La mano de Dante se apoyó sobre el pecho de Raphael. Las puntas de las orejas de Raphael enrojecieron al ver la mano que evitaba que se cayera.
—Gracias.
Abrazó suavemente los hombros de Dante y se apoyó en ellos. No había nada que no pudiera entender porque estaba borracho, pero la zona de contacto era demasiado amplia.
Raphael a menudo caminaba junto a Dante, pero en esta ocasión la parte superior de su cuerpo estaba fuertemente pegada a él.
—Jeje...
Podía escuchar la risa del tipo que estaba llorando hace un momento. Aturdido, Dante se apoyó en su hombro y se enfrentó a una cara con los ojos húmedos.
Por un momento, su mente lo llevó a sus viejos recuerdos; fue un día del pasado hace 20 años atrás, caminaba con Happy mientras miraba el atardecer.
La diferencia de ese entonces, era que ahora no se trataba de un niño ni de un perro ingenuo, al contrario, caminaba junto a un subordinado borracho, y el destino era una habitación de invitados junto al salón de banquetes, no una ladera donde desaparecía la luz del sol.
Dante encontró una habitación en el fondo del pasillo. Si la habitación estaba demasiado cerca al salón de donde se encontraba la celebración, los borrachos entrarían corriendo y preguntando si ya estaba durmiendo.
—Capitán, ¿va a ir a dormir?
—Sí, es mejor ir a dormir.
«No yo, sino tú.»
Dante omitió el comentario.
—Entonces... Esta habitación es buena, Capitán.
Raphael señaló una puerta que estaba a una habitación al final del pasillo. Dante abrió la puerta que había elegido. Cuando encendió la luz, se encontró con una habitación del tamaño de dos habitaciones normales combinadas. Aquella habitación era mucho mejor que las de otras.
—¿Cómo es que sabes de esta habitación?
—Cuando era un niño, e iba a celebraciones con mis padres… si decía que tenía sueño, me traían a esta habitación.
—Ah.
Como se trata de un salón de banquetes anexo a un conocido hotel de Islas, el único hijo de la familia Haynesworth habría venido a este lugar más veces que Dante.
Dante ayudó a Raphael a caminar y se dirigió a la cama que estaba en el centro de la habitación.
—Ve a la cama. Me quedaré afuera para que no cometas más errores esta noche.
—…
—Lo mantendré en secreto como lealtad a mi subordinado. Si hubieras llorado delante de tus compañeros de equipo, se habrían burlado de ti hasta el punto de querer darte de baja del ejército. El mes que viene recibirás tu placa*, así que deberías saber controlarte un poco.
*N/T: Placa (완장): Se traduce literalmente como brazalete, sin embargo no lo es. Es como una medalla o una placa parecido a la “placa de identificación” de los soldados. Y se puede decir que es la primera que se recibe, convirtiéndolo en un soldado y no en un subalterno (persona que apenas está en su entrenamiento). Más adelante se explicará mejor cómo funciona el sistema militar de esta historia.
Además, si estaba así de borracho, era más probable que cometiera un error. Por lo cual, era mejor que Raphael escuchara unas palabras de reprimienda, a que a la mañana siguiente huyera de sus compañeros.
—Sí, muchas gracias.
Raphael juntó las manos y se inclinó cortésmente. Dante solo asintió. Raphael era una persona cuya apariencia y comportamiento no coincidían en lo absoluto.
—Olvídalo. Sólo acuéstate.
—El Capitán todavía está de pie...
—Acuéstate debajo de la manta. Hazlo.
—Lo haré...
Un cuerpo grande se deslizó debajo de la manta. Dante inmediatamente pensó: “Que lindo y obediente cachorro”. Una sonrisa de satisfacción apareció en sus labios.
—Vete a dormir. Es una orden de tu Capitán.
—... Capitán.
Raphael tomó la manta e hizo espacio, moviéndose al lado contrario. La cama era grande, parecía que había espacio para que se acostaran dos o tres personas más. Raphael levantó la manta a su lado.
—Capitán, usted también debería dormir. ¿No está cansado?
—¿Le estás pidiendo a tu Capitán que comparta la cama contigo?
—La cama... es espaciosa.
En su rostro se dibujó una sonrisa somnolienta, era la misma sonrisa de siempre, que no perdió su encanto ni siquiera estando borracho. Realmente parecía una figura que había sido esculpida cuidadosamente a mano, sin mencionar que tenía mucho parecido a Happy.
Dante se sentó en la cama y lo miró. La manta de la cama era suave y el colchón le envolvía su parte trasera. Y Raphael, que había levantado la parte superior del cuerpo como una sirena a su lado, habló.
—En realidad aquí..., puedes apagar las luces desde la cama.
Cuando tocó en algún lugar de la cama, la habitación emitió un pitido y las luces se apagaron. Efectivamente, era una habitación VIP.
—Y también se puede cerrar la puerta.
Hubo otro pitido y esta vez se escuchó un sonido de cerradura en la puerta.
La única entrada al salón estaba bloqueada, y la tenue luz del exterior de la ventana sólo iluminaba la silueta de los dos hombres.
—…
—…
Después del último sonido de la cerradura de la puerta, se hizo un silencio en la habitación. Ni Dante ni Raphael dijeron nada.
En la penumbra de la habitación, había una sutil tensión entre subalterno y superior que solo miraban las siluetas de sus cuerpos... No había ni una palabra.
—Vaya… Mi subalterno lleva a su Capitán a la cama, apaga las luces y cierra la puerta. No sabía que fueras un desvergonzado.
—¡Oh, es un malentendido!
No sabía que iba a ser así, pero el hombre grande se encontraba nervioso en el extremo de la cama. La boca de Dante volvió a esbozar otra leve sonrisa.
En el breve silencio, Raphael tragó saliva varias veces.
—Se puede cerrar la puerta a distancia. Es una bonita habitación con tecnología de punta, ¿no?
—Sí, así es.
—Raphael Hayneseorth.
—¿Sí?
La parte superior de su cuerpo se levantó, pero se hundió de nuevo en la cama. La gruesa manta que cubría el pecho subía y bajaba afanosamente. Dante extendió la mano hacia Raphael.
Las mejillas de Raphael se estiraron hacia los lados.
—Te dije que te acostaras. ¿No estás durmiendo? ¿Estás desobedeciendo mis órdenes?
—No, yo, yo, yo, me voy a dormir, yo, me voy a dormir.
—¿Por qué tartamudeas?
—No. No estoy tartamudeando, ¡definitivamente no estoy tartamudeando!
Respondió con un tartamudeo en sus palabras. Era muy obvio.
Se trataba de un engaño.
Dante soltó las mejillas y lo miró en silencio. Raphael enfrentó la mirada de Dante. Por supuesto, fue Raphael quien no logró soportar aquella mirada junto con el silencio.
—¿Qué… qué pasa?
Raphael se acercó a él vacilando, mientras adquiría una posición de gateo. Sin embargo, resbaló y su cabeza se posicionó en el muslo de Dante como si fuera una travesura infantil. La silueta de Raphael volvió a temblar.
—¡Huh, lo siento...!
—¿A dónde vas? Te puedes caer.
—Bueno, eso...
—Ven aquí.
Dante se subió por completo a la cama y tiró de su brazo. Raphael se arrastró hacia donde estaba.
*suspiro*
Definitivamente se veía como Happy. Dante hizo a un lado la manta y se acostó junto a Raphael. Ver algo tan lindo y tierno, por alguna razón hizo que se sintiera cansado. Realmente no tenía ganas de volver al desorden fuera de la habitación.
Ya que había llegado a tal situación, Dante pensó que sería bueno dormir en una buena cama y cuidar del miembro más joven del equipo que probablemente sufriría de una resaca.
—Haynesworth.
Decidió que dormiría después de burlarse un poco más de Happy, ya que se separarían después de las vacaciones.
—Sí, ¿me ha llamado señor?
—¿Tienes alguna novia?
—No...
—Parece que me estás mintiendo, dime la verdad. Hasta ahora, ¿con cuantas personas has estado antes?
—…
Una manta abultada se removió un poco al lado de Dante.
—Oh, no era mentira. Con ninguna.
—No es posible. ¿Tú? ¿Con ninguna?
—.... Sí.
«¿No ha salido con nadie ni siquiera bajo la condición de Raphael Haynesworth? ¿Por qué?»
Dante recordó a Happy, que lloró por un buen tiempo cuando tuvo su operación de esterilización.
—Entonces, ¿el Capitán tiene una pareja en estos momentos?
—¿Yo? Ahora mismo, la verdad es que no...
Hace tiempo tuvo una relación con alguien pero no duró mucho, dado que a menudo estaba involucrado en operaciones inesperadas y en misiones dentro de la base del ejército, era inevitable que la ruptura llegara, y fue durante las vacaciones. Esa relación fue poco profunda. Por lo que hacía tiempo que no tenía una relación romántica.
—Ahora que lo pienso, no estoy en condiciones de juzgar ni burlarme de nadie en ese aspecto.
—Entonces el Capitán nunca ha tenido una relación de verdad.
—No es eso.
—Oh...
—¿Por qué estás decepcionado?
—No, no lo estoy.
Se oyó de nuevo el sonido de la manta en movimiento.
—Entonces, el Capitán, con la persona que ha estado, eh... entonces, usted ha intentado…
—¿Qué quieres preguntar?
Dante se sentía como si tuviera un niño curioso delante de él. Un niño ingenuo que era tan curioso que preguntaba lo que se le venía a la mente sin ningún rastro de maldad.
—Aquella persona y el Capitán… ¿se besaron?
—Tuvimos sexo.
El pollito sorprendido agitó las alas. El pollito, que se parecía a Happy, era grande y la cama se movió por todos lados.
—Sexo, eh, sexo.
—¿Cómo demonios has vivido hasta los 24 años?
—Bueno, lo sé. Lo sé.
—Sí, al parecer ha sido difícil.
Dante acarició la cabeza de Raphael. Raphael, tranquilamente apoyó su cabeza en la palma de su mano.
—Entonces eso, el sexo, el Capitán... ¿Lo ha hecho mucho?
—Haynesworth, ¿cuánto has bebido?
Básicamente, era el miembro más joven del equipo y era alguien que frente a él siempre se comportaba de forma cuidadosa, por lo que a Dante le parecía un poco extraño su manera de actuar.
Aunque Dante sabía que Raphael era medio palmo más alto que él, básicamente le preguntó: “Hyung, ¿cómo se hacen los bebés?”, al pensarlo, la voz de un niño se superpuso en su mente.
—Solo tengo curiosidad...
—¿Qué?... ¿Cómo se hace? ¿O cómo se siente? Depende de la persona, es diferente.
—No, no es eso…
Raphael se giró en dirección a Dante. Cuando el gran cuerpo hizo la acción, la distancia entre los dos se acortó de repente.
—Lo que quiero preguntarle al Capitán es…
—Sí, ¿qué es?
Cuando se acercó un poco más hacia Dante, la distancia se hizo excesivamente estrecha. Hasta el punto de sentir la respiración de la otra persona. La cama era lo suficientemente amplia, pero Raphael actuaba como si no fuera suficiente para que dos hombres se acostaran, por lo que cada vez se acercaba más a Dante.
Y algo caliente y pesado tocó el muslo de Dante...
—¿…?
Era tan grande que se preguntó si era lo que estaba pensando. Dante sospechó por un momento que Raphael había escondido una botella de licor caliente en su bolsillo. Movió suavemente sus muslos. Sorprendentemente, ese “algo” se movió y aumentó de tamaño al mismo tiempo.
—Eso, eh, eh...
«Huh, pensé que era un cachorro…pero esta persona es un hombre.»
—Yo, yo...
La voz de Raphael era ahora amenazante. No, fue Raphael quien apuntó su enorme erección en la parte inferior de su cuerpo, pero Dante no sabía la razón del por qué estaba temblando como si estuviera frente a una pistola.
—Bueno, ahora que lo pienso, es solo una pregunta trivial... Entonces... Capitán… ¿No está cansado? Buenas noches, buenas noches, yo tengo sueño…
Raphael se dio la vuelta y levantó la manta hasta las puntas de sus orejas. Era una torpeza llamar a eso huir. Dante se quedó pensando un momento mientras miraba su espalda con cara de desconcierto.
«Ahora, ¿qué debería hacer?»
Incluso antes de que pudieran terminar sus pensamientos, las yemas de sus dedos bajaban lentamente por la espalda de Raphael.
La cantidad de alcohol que bebió Dante superaba a la de Raphael. Aunque la cantidad de alcohol era diferente, él también estaba bastante borracho. Su embriaguez duplicaba su carácter juguetón, con el que normalmente coqueteaba.
—Cuando tienes una erección, ¿te da sueño?
—…
—Raphael Haynesworth, te estoy hablando.
—…Sí, Capitán.
Cuando escuchó que lo llamaban, se giró con firmeza. Incluso en la tenue luz de la luna, se podía mostrar que su cara estaba completamente roja.
Dante estalló en carcajadas mientras golpeaba la cama.
—Dios mío, eres un bastardo. Me has dado una increíble historia. ¿Es tan vergonzoso para ti mencionar la palabra sexo?
—No, no reaccioné de esa manera solo por la palabra sexo… El Capitán... En primer lugar, ha hablado de sus relaciones amorosas... Y después el Capitán ha dicho que ha tenido sexo con ellos…
Raphael murmuró con una voz muy injusta. Era difícil de entender porque la pronunciación era muy débil para poder entenderlo, pero Dante podía escuchar solo las palabras de: “Capitán…y el Capitán.”.
La mejilla de Dante se apoyó en el dorso de su mano. Raphael levantó la cabeza que estaba escondida en la manta.
—Capitán, ¿Por qué…, por qué me… me mira así?
—Realmente, realmente…
—¿Sí...?
La voz de Raphael estaba llena de tensión.
Dante volvió a acercar sus manos a la cara de Raphael.
—¿Por qué eres tan lindo? Cuando el miembro más joven del equipo se vaya, me aburriré y no podré burlarme de nadie.
—¡Oh, Ca…, Cap…, Capitán!
Las mejillas de Raphael se estiraron como el pan blanco.
El gran colchón fue sacudido por las bromas de los dos grandes soldados. En el proceso, su muslo se frotó de nuevo en la entrepierna de Raphael.
Hiick, Raphael, que respiraba mucho más fuerte que hace un momento, jaló la manta hacia su frente.
Recordando el toque de su muslo, Dante parpadeó. La parte inferior del cuerpo de Raphael estaba más excitada y dura que antes, a pesar de que lo había provocado deliberadamente para que se avergonzara un poco.
—…Si hubiera sabido que estabas así de sano, no habría dejado que te apuntaras para el entrenamiento en el ejército.
—…
Raphael murmuró algo, tapándose la cara con la manta y sacudiendo la cabeza. Su pelo que había quedado expuesto se movía frenéticamente, parecía la cola de un perro que no se podía ocultar.
Raphael volvió a murmurar algo entre la manta. Dante lo interpretó como una queja, al parecer añadiendo que estaba siendo intimidado por él.
«Oh... al parecer es un subalterno que necesita un trato especial y algo de ayuda con las manos…»
—Está bien, supongo que he cometido un error. ¿Qué quieres que haga?
—…
—Bueno, tal vez, ¿necesitas ayuda?
—Sí… ¿necesito ayuda? ¿Sobre qué?
«¿Dónde crees tú que necesitas ayuda en esta situación?»
Dante señaló aquel lugar con un gesto de la barbilla. Raphael ni siquiera había entendido la indirecta.
—… El Capitán… ¿Me ayudará...?
—Ni siquiera puedes dormir por mi culpa. Por qué finges que no lo sabes y solo aceptas.
Dante se imaginó a Raphael corriendo lindamente hacia el baño, diciendo: "¡No!".
Sin embargo, Raphael, que estaba acostado, de repente se levantó. La manta se desprendió del hombro de este con el sonido de un crujido proveniente del colchón.
—Sí. Por favor, ayúdeme.
La sombra de Raphael se hizo cada vez más grande. Toda la luz de la luna que cubría a Dante, fue opacada debido a lo grande que era la sombra. Se sintió bastante abrumado por la adición del gran tamaño de Raphael y su voz baja.
—Es muy amable Capitán, así que yo también sé que hacer.
Sin embargo, Dante, que era unos cuantos años más grande que Raphael y pasó medio año como su Capitán, tenía una impresión diferente. Incluso cuando observaba a Raphael, que tenía una expresión firme, podía ver su inexperiencia.
Su cara estaba roja y caliente, sus ojos estaban llorosos, y su pecho temblaba como si su corazón pudiera salirse de su pecho. La distancia era tan cercana que podía escuchar el sonido de sus latidos.
La mano de Dante se dirigió hacia abajo. Sostuvo la pesada erección de Raphael que estaba atrapada en sus pantalones.
—Cap… Capitán…
—¿Es tu primera vez usando las manos de otra persona?
Tras una breve pausa, Raphael contestó.
—Sí, así es.
Dante retiró la estorbosa manta con el pie. El pene caliente tembló en la palma de su mano.
Sin embargo, Raphael no retiró sus manos a ambos lados de la cara de Dante. En este punto, era difícil que Dante se arrepintiera, no podía decir: "Era una broma", debido a su orgullo como superior y Capitán de Raphael.
Sus dedos buscaron a tientas la parte delantera de sus pantalones, retiraron la hebilla y tomaron la cremallera. El pantalón se abrió con un fuerte sonido.
—Cuando me lo propongo, soy bastante bueno en la enseñanza, así que estoy deseando mostrarte mis conocimientos.
Fue inesperado, pero Dante Bailey, como Capitán estaba dando un regalo de graduación para el más joven del equipo.
Tenía ganas de proporcionar más clases de educación sexual.
Raphael miró a Dante Bailey que tenía una expresión ligeramente diferente, y en sus ojos ingenuos, había algo mucho más profundo.
—Gracias, aprenderé.
Los labios de Dante no tardaron en ser cubiertos por los de Raphael, que se abalanzó sobre ellos. Como era de esperar, fue torpe e impaciente, pero eso solamente provocó que el beso fuera más intenso, casi dejándolo sin aliento. Era igual a su primer beso.
***
El Ejército Imperial ha simbolizado el poder del Imperio durante cientos de años. Con un alto nivel de formación, el orgullo de los soldados de élite criados a conciencia era alto, e incluso en las familias imperiales y aristocráticas, criar a más de un soldado en una generación se consideraba una virtud.
Ese orgullo inspiraba lealtad al Imperio, pero también provocaba un efecto secundario.
En la mayoría de las unidades, un Oficial graduado en la Academia Militar está por encima de los soldados y suboficiales. Sin embargo, la mayoría de los nuevos oficiales del grupo de élite de la Academia Militar no conocen la situación real.
En otras palabras, un persona que es joven y es ignorante del mundo era nombrado Oficial, porque "se ha graduado en la Academia Militar", era un puesto por encima de los soldados que ya tienen experiencia en el ejército.
Lo ideal era que los Suboficiales ayudaran al nuevo Oficial a adaptarse, y que éste aceptara sus opiniones y aprendiera de ellos. Sin embargo, no faltaron casos en los que se ignoró al inexperto jefe de pelotón.
Cuando surgió este problema, el Ejército Imperial ideó un sistema llamado "Entrenamiento Cero".
Este sistema, que no existe en otros países, establece que los cadetes que han completado el curso de la Academia Militar serán puestos a las órdenes de un Comandante de unidad superior para someterse a un proceso de prueba durante seis meses y luego serán asignados a una unidad principal.
La mayoría de los Capitanes experimentados que pasaron por los mismos días de inexperiencia, trataron de enseñarles mucho a los nuevos e inexpertos Oficiales. Dante también quería apoyar a los subalternos que acudían a él por primera vez.
Sin embargo, no esperaba que hubiera una cosa que pudiera querer tanto.
***
—Lo sentí antes, pero es enorme.
Era un diámetro que resultaba difícil de envolver con una sola mano a pesar de que sus manos no eran pequeñas. Algo digno de admirar.
También se preguntó si la ropa interior pagada por el servicio militar podría quedarle demasiado ajustada.
—¿No se burlaron de ti tus compañeros en el baño o en los dormitorios?
—…
Raphael no contestó, pero el Capitán, que se graduó en primer lugar en la séptima unidad, sabía lo suficiente de lo que estaba hablando en un lugar donde sólo los hombres se reunían.
—Ah...
Raphael gimió mientras Dante acariciaba la curva justo debajo del glande. El líquido pre-seminal de la punta se esparció en la mano de Dante.
A medida que se adaptaba a la oscuridad, la expresión de Raphael comenzó a aparecer. Un aliento caliente se filtró por sus labios entreabiertos. Sus hombros temblaban en consecuencia.
Raphael gemía encima de Dante, la sensación de que alguien más lo tocara de esa manera era alucinante.
—Capitán, ah...
Una voz baja se escuchó de la persona que estaba sobre la cama. Dante sintió sed como si el alcohol que había entrado en su cuerpo se volatizara. Debía haber acumulado bastante durante su abstinencia durante medio año en la zona de Operaciones.
Mientras observaba el pene de Raphael, exhaló lo suficiente como para que el aliento llegara a su hombro. El sonido de la piel rozando dentro de la palma de la mano se convirtió gradualmente en un sonido húmedo.
—Hmm, Capitán, ah, ah.
—Ah...
El cuerpo de Raphael se derrumbó gradualmente y finalmente se desplomó en los brazos de Dante. Un gran pecho presionó el pecho de Dante, sintiendo un poco de dolor. Su corazón latía aún más fuerte mientras su respiración se comprimía.
—Capitán.
—Sí.
—Tú también tienes una erección.
—Sí... Es cierto, tengo una erección. ¡Eh!
Raphael se posicionó entre las piernas de Dante, por encima de su ropa.
—Yo también, eh, ¿puedo, eh, ayudarte?
Fue una buena práctica, Raphael era digno de elogiar, pues al parecer quería intentar aplicarlo inmediatamente después de que se le enseñó. Era cierto que fue un poco descuidado.
Sin permiso, Raphael abrió los pantalones de Dante y agarró la tela de su ropa interior.
Raphael observaba a Dante con una mirada que preguntaba si podía quitársela. De hecho, más que preguntar fue una declaración.
Era la primera vez en medio año que veía una mirada tan insolente por parte de un subalterno. En lugar de respetar a su superior, la lujuria causada por su excitación estaba firmemente unida a él.
Dante apartó la mano de Raphael y se bajó la ropa interior por sí mismo. Los ojos de los dos se encontraron en la oscuridad.
Pronto, Raphael volvió a cubrir los labios de Dante y la mirada que el otro encontró, cesó. Sin embargo, se añadieron sonidos húmedos y gemidos.
—Buen trabajo, lo estás haciendo bien…ah.
Los dos penes fueron sujetados con una mano y se acariciaron entre sí de manera rápida. Los dos penes fuertemente sujetados se rozaban con firmeza, friccionándose entre sí y calentándose con cada segundo que pasaba.
Raphael resultó un subalterno que aprendía y entendía rápido. Dante lo guío con instrucciones específicas.
Mientras Dante hacía la demostración, Raphael agarró los dos penes y lo hizo de la manera que se le indicó. Los tensos músculos de la parte superior del cuerpo de Raphael seguían temblando.
—Capitán, ah, Capitán, ah…
—Ah, sigue así, ugh…
La cintura de Raphael se agitó. Aunque solamente eran caricias entre ambos, los ojos de Raphael estaban llorosos por las secuelas del placer. Su hermoso rostro estaba empapado de sudor.
La cara de Dante se enrojecía cada vez más, aumentando su embriaguez y el placer del contacto sexual impulsivo. Era una escena dramática, ya que el rostro parecía feroz debido a la tensión sexual.
—Ah, ah...
—Eres muy sensible.
Se limitó a acariciar suavemente el pecho de Raphael, pero la respuesta fue muy grande. Hubo unas pocas pulsaciones en su pene.
Fue tan rápido que pensó que Raphael podía eyacular en cualquier momento.
Dante rodeó con sus manos ambos miembros, y comenzó a mover dichas manos arriba y abajo mientras observaba las expresiones de Raphael. Con el movimiento, apretó ambos penes con fuerza.
La presión y la excitación llegaron. El gemido de Raphael se hizo más fuerte.
—Capitán, Capitán, ah...
El alcohol, que empezó a circular rápidamente por los vasos sanguíneos, volvió a su cabeza. La sensación de embriaguez se elevó y se sentía mareado. La mente de Raphael estaba nublada por el deseo sexual y no podía pensar en nada más.
—Huh, huh. Capitán, ugh…
Raphael, que estaba más borracho que Dante, no podía controlar su cuerpo tembloroso.
Frotó su mejilla en el hombro de su Capitán. Gemidos bajos y llamadas a Dante se escucharon demasiado cerca.
—Ah, ah, ah, Capitán, Capitán…
—¡Oh, vaya...!
Raphael fue el primero en eyacular. El semen fluyó pegajoso y caliente sobre el pene que tenía frente a él. Raphael, que tenía apoyado su pelo en el hombro de Dante, se movía de un lado a otro.
—¡Capitán, ah, ah…!
Cada vez que oía su voz, se sentía como si Dante estuviera intimidando a Raphael. Dante tomó su barbilla y la levantó. Metió su lengua en la boca contraria y frotó la punta de su pene, que aún no había eyaculado, contra el estómago de Raphael.
—Te adelantaste a tu Capitán.
—Bueno, me disculpo.
Raphael abrazó la cintura de Dante con sus brazos. Las palmas calientes parecían dejar huellas como un sello.
Dante también tuvo la sensación de estar al borde de eyacular. Con gran excitación, lamió la carne dentro de la boca de Raphael.
—Ah, un poco... Abre más la boca, ugh. Bésame.
Fue el mejor comentario de toda la noche.
El Capitán no menospreciaba a Raphael.
Raphael acercó la cintura de Dante con fuerza y empujó su gruesa lengua dentro de su boca.
La temperatura del cuerpo de Raphael mezclado con el sudor que caía, hizo que Dante temblara de excitación.
—Ah...
Era una temperatura corporal que tocaba con su piel después de mucho tiempo de abstinencia. Se sentía tan bien que parecía ser inexperto en el tema.
—¡Ah, ah, ah, ah, ah…!
El semen fue rociado sobre el abdomen firmemente marcado de Raphael. Cada vez que Dante se movía a su propio ritmo, de su cuerpo resbalaba sudor. La piel del vientre manchado de blanco, que fue salpicado por el semen de Dante, se contraía.
—Ah, ah…
—Capitán.
Lo primero que vio Dante al abrir los ojos tras recuperar el aliento, fue la erección de Raphael… No, más que decir que era una erección, parecía más a un rifle.
Dante acarició con la punta de sus dedos el grueso pene. Aunque tembló, volvió a ponerse rígido. Raphael volvió a tener una segunda erección.
—Jaja... Todavía eres joven. Ya se ha puesto así.
—Capitán, ah, Capitán.
Raphael jadeó y se encontró con Dante. Su respiración era peor que la de Dante, que acababa de eyacular.
Los brazos de Raphael se abalanzaron sobre Dante y lo envolvieron de forma que su pecho se sentía contraído. La rígida sonrisa de Dante se extendió sobre el hombro de Raphael.
—¿Quién es el que busca tan desesperadamente al Capitán?
—Bueno, yo, Raphael Haynesworth, Capitán.
El cuerpo de Dante se inclinó hacia atrás. Raphael recostó a Dante en la cama, se subió a su cuerpo y le frotó la nariz y la mejilla como si un perro lo oliera. El pelo agitado le hacía cosquillas en la piel.
—Capitán, estoy raro. Después de verte eyacular, mi cuerpo reaccionó.
—Haynesworth.
Raphael empujó su cabeza casi hacia la de Dante, y gimió para mantener su cuerpo un poco más cerca. Dante estaba completamente atrapado entre la cama y Raphael.
—No sé por qué. Hmm. Es extraño. Nunca he estado así en mi vida.
Un pene sin experiencia, que había estado protegiendo su castidad durante varios años, se acercó a los muslos de Dante y comenzó a frotarse contra ellos.
Por primera vez en su vida, el gran cachorro no sabía qué hacer con el ardor y el deseo sexual que comenzaba a emerger de nuevo. Dante, que en un principio había arrojado aceite al fuego, también se sentía avergonzado.
—Espera un momento, Haynesworth. Cálmate.
—Quiero volver a eyacular delante del Capitán. Siento mi cabeza caliente... y mi pene se siente extraño. Estoy muy excitado. Por favor, ayúdeme de nuevo, Capitán.
Su espalda no podía quedarse quieta y se movía arriba y abajo. Entre los muslos de Dante, un pene con el glande y los testículos hinchados se frotaba ansiosamente. Cuando Raphael empujó su pene contra los muslos, y en cuanto empujó su cuerpo con fuerza, Dante, con una diferencia de peso físico, su cuerpo se vio obligado a sacudirse.
Dante agarró el brazo de Raphael. Tal vez había una diferencia de peso entre los dos, pero lo respaldaban siete años de experiencia.
Raphael no podría ser rival para Dante.
Al detener sus movimientos, Raphael movió la cabeza de un lado a otro. Las lágrimas cayeron sobre el rostro de Dante con una triste llamada: "—Capitán".
—Haynesworth.
—Me siento extraño, por favor, ayúdeme.
Raphael lloró y suplicó.
—…Ah, sabes que… no soy bueno en este sentido, ¿verdad?
Si lo hubiera obligado a tener sexo, Dante lo habría puesto de rodillas y lo habría sacado a patadas de la habitación
Pero cuando suplicaba como un pobre cachorro, no pudo evitar conmoverse.
Ante el subalterno, que sollozaba y lloraba, Dante no podía evitar querer ayudarlo.
Dante le soltó el brazo y dejó escapar un largo suspiro.
—Bésame, Haynesworth.
—Sí, Capitán...
La lengua activamente estirada se entrelazó con la otra. La respiración de Raphael, que era temblorosa, se derramó dentro de la boca de su Capitán. El pene dolorosamente hinchado continuó moviéndose entre los testículos y los muslos, acariciando la entrepierna y el trasero de su superior. Ante el estímulo, el pene de Dante comenzó a hincharse de nuevo.
—Ah, ah. Raphael.
—Nunca me llama por mi nombre, y ahora lo hace…
Raphael tensó los músculos de la espalda y ante los movimientos y la situación, el llanto seguía. Hacía tiempo que su pene había cobrado fuerza, como la primera vez.
Tanto Dante como Raphael tenían un buen físico, aunque subieran corriendo las escaleras del hotel hasta el último piso, ellos no tendrían un cansancio significativo. Si sólo se ayudaban con las manos, el calor no disminuiría hasta el amanecer.
Dante tampoco podía conformarse con este tipo de placer tan suave.
—Capitán…
«Parece que tengo que ir hasta el final.»
Dante miró su hermosa cara conmocionada, respirando sobre él.
También era su primera experiencia con un hombre. Pero el problema era…
—Haynesworth, tú... eres virgen, ¿verdad?
—…¿Qué? Sí.
Bueno, dadas las circunstancias hasta ahora, ya había sacado una conclusión muy natural.
«Mierda…»
Dante dudó por un momento y luego tomó una decisión.
No podía hacérselo a un virgen como su primera experiencia…
Dante le rodeó la cintura con ambas piernas y tiró de él con fuerza. Raphael soltó un grito de: "Capitán" e inhaló cuando su pene fue apretado entre las caderas de Dante. Fue un grito que no coincidía con su cara bonita.
La causa del impulso fue bastante compleja. Estaba borracho hasta el punto de ser irracional.
La abstinencia durante la operación, el deseo de dibujar una buena impresión ante su subalterno y la temperatura caliente del cuerpo, todas estas emociones se mezclaron.
—Ah, eres tan lindo.
«Haz lo que quieras.»
Dante rodeó el cuello de Raphael con un brazo y con la otra mano buscó a tientas en el cajón de la mesa junto a la cama.
Como era de esperar, encontró un condón envuelto. Sonrió y rasgó el paquete con los dientes. Y se lo entregó a Raphael.
—Toma, póntelo. Ahora yo también tengo curiosidad.
—... ¡Sí!
La mano de Raphael se movió a toda prisa. Por suerte, sabía cómo colocarlo, por lo que no fue necesario que Dante le diera lecciones del uso de un condón.
Raphael volvió a reaccionar de manera inmadura y apasionada antes de agarrar los dos muslos de Dante. Cuando Raphael se acomodó entre las piernas, Dante estaba menos relajado. Dante se mordió los labios con nerviosismo.
Al parecer no tuvo suficiente con las lecciones sobre sexo y ansiaba más, se esforzaba por no parecer inexperto en el tema, a Dante le dio un poco de lástima. No había ninguna otra persona tan dedicada como él.
La última vez que Dante abrió los ojos, vio directamente su cara llena de lujuria. Era hermosa como siempre y más varonil de lo que esperaba.
La mano empapada en el gel restante en el paquete de condones se apresuró a abrir un lugar desconocido.
—¡Uf, ugh...!
Los movimientos fueron lentos, por lo que Dante poco a poco se acostumbró, sin embargo, no era suficiente y de un momento a otro…
La experiencia de entregarse a un hombre por primera vez fue más dolorosa de lo esperado, pero al mismo tiempo se sintió un poco mejor. Ambas sensaciones fueron tomadas por la persona frente a él, Raphael Haynesworth.
«Es grande, demasiado grande... no puedo creerlo…»
Lo sabía desde que lo acarició, pero era un tamaño sin escrúpulos que no podía compararse a un pene normal. Eso fue lo que Dante pensó en su borrosa memoria.
—Capitán, Capitán… Dante, mi Capitán…
Durante la noche, Dante escuchó innumerables jadeos que lo llamaban.
Raw: Lady Moon.
Traducción: Lady Moon.
Corrección: Ruth Meira.
Al fin podré leer esta historia!! que feliz soy, la ultima vez estaba por empezar a leerla cuando murio el blog :,( ... Muchas gracias al Staff por su trabajo <3
ResponderEliminarRaphael es tan lindo, tiene energía de Golden Retriever lo adoro 🥺
ResponderEliminarAwww Raphael es como un cachorrito ♡♡♡
ResponderEliminarMuchas gracias, se lee muy interesante y Raphael es bonito :3
ResponderEliminarpor fin podre empezar a leerla. Raphael es muy lindo
ResponderEliminarMe encanta Raphael 🥰
ResponderEliminarRaphaeeeeel Dios mío ❤️❤️❤️
ResponderEliminarNo puedo con la dulzura del Raphael.
ResponderEliminarSe ve súper lindo me encantó 😅
ResponderEliminar❤️❤️❤️ me equivoqué de emoji ❤️❤️❤️
ResponderEliminarUy empezamos fuertes 🔥
ResponderEliminar😍😍
ResponderEliminarEmpienza muy bien y muy buena traduccio ❤️
ResponderEliminarCreo que me está convenciendo mucho, seguiré leyendo. Muchas gracias :3
ResponderEliminarComenzamos bien ❤❤
ResponderEliminarʚ(。˃ ᵕ ˂ )ɞ Q buen inicio, gracias su trabajo🖤✨
ResponderEliminarSon muy lindos, gracias 💕
ResponderEliminarRaphael es muy lindo 💕 estoy muy curiosa por como se va a desarrollar su historia
ResponderEliminarArrancamos con todo!!!. Rhaphael me da ternura
ResponderEliminarGracias por la traducción amo esta pareja.
ResponderEliminarUffff... empezamos fuerte🔥🔥🔥🔥🔥 Uy, Dante me encanta☺️☺️☺️☺️ no sé qué pensar de Raphael😅😅😅
ResponderEliminarQue buena forma de comenzar una historia 🔥🔥
ResponderEliminarEse Raphael puede aparentar ser un cachorro de Golden retriver pero estoy segura que en realidad es un cachorro lobo. Que el capi Dante no se esfuerce mucho o quedará muy adolorido 🥴🥴
El Dante aprovechándose de Raphael 🤣😂🤣😂
ResponderEliminarUnas cervezas ni se niegan
ResponderEliminarRaphael es todo un solecito
ResponderEliminarComo molestan al pobre raphael y el todo inocente
ResponderEliminarDante y raphael no se anda con tonterias ellos directo a la acción
ResponderEliminarEso de ser militar exige demasiado
ResponderEliminarRaphael es demasiado lindo
ResponderEliminarGracias por la traducción 💖
ResponderEliminarTan bello Raphael. Gracias por la traduccion ❤️
ResponderEliminarDante dandole 😅 clases practicas de educación sexual... a su subalterno. Jolines!!!
ResponderEliminarYa desde el primer momento en k habia visto el expediente de Raphael existió una atracción y k no me lo niegue 🧐. Ahora k recursivos salieron tanto el capitán como el aspirante...su primera vez para ambos si bien Raphael es inexperto pero Dante le esta entregando su 🍑 y eso... hay k agradecerle 🥵 a..... 🎶una noche de copas, una noche loka...
Que buena traducción 💖💖 me encantó el capítulo
ResponderEliminarUna noche de copas, una noche loca 🎶 😏
ResponderEliminarYo se que fue amor a primera vista😉
ResponderEliminarSoldado caído, repito soldado caído (yesica nieto)
ResponderEliminarAdorable Rafael, Dante lo cuida mucho.
ResponderEliminarTerminaron mareados y compartiendo habitación, muy tiernos.😊
ResponderEliminarAaa por fin puedo leer la interacción
ResponderEliminarAmo a los tops con personalidad de Golden
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